Sociedad abierta
ERNESTO REYES
El pasado 23 de noviembre, 15 comunidades mixtecas de la costa y sierra sur oaxaqueñas, expresaron de nueva cuenta, en una asamblea regional, su rechazo a la posible construcción de la presa hidroeléctrica “Paso de la reina”, sobre el río verde, porque serán afectados miles de indígenas y más de tres mil hectáreas productivas de ejidos y comunidades.
Estos pueblos pertenecen a los municipios de Santiago Ixtayutla, Santiago Jamiltepec, Santiago Tetepec, Santa Cruz Zenzontepec, Taltaltepec de Valdés y Villa de Tututepec de Melchor Ocampo.
En la reunión se señaló nuevamente, como lo han advertido organizaciones locales y de la sociedad civil que los acompañan, que personal de la Comisión Federal de Electricidad ha intensificado sus visitas para promocionar los beneficios que según ellos traerá la obra, nos dijo Ana María García Arreola, del Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde .
Sin embargo los enviados de la paraestatal han incurrido en violaciones muy graves en cuanto al derecho a la información y presionan a autoridades agrarias y municipales a fin de que den su anuencia para que el proyecto se ejecute.
La CFE ha manejado como chantaje, que las comunidades tendrán carreteras, caminos, hospitales, empleos, restaurantes, hoteles y que si no aceptan el gobierno no les dará estas obras.
Sin embargo, los temores de los indígenas mixtecos es porque la obra traería enormes afectaciones, como inundaciones a comunidades en la zona baja debido a la construcción del embalse y cortina de la presa.
Así también el enorme impacto ecológico en la región al obstruir el cauce natural del Río Verde, como la desaparición de variedades de peces, plantas nativas, la afectación al ciclo de la lluvia, la disminución de la humedad y el secado de manantiales.
El parque natural lagunas de Chacahua, sería uno de las reservas afectadas, ha dicho Inti Escalona, de La Ventana, asociación civil.
Al inundarse las comunidades, la población estaría obligada a desplazarse a otros lugares, golpeando la cultura y procesos comunitarios de los pueblos, señaló el ambientalista.
La región que abarca los distritos de Jamiltepec y Sola de Vega, vive de la agricultura, la ganadería y la pesca, por lo que a la llegada de la presa todo esto se vería afectado, pasando de ser los dueños de la tierra a ser desplazados, terció por su parte, Rolando González de la Comisión de Derechos Humanos Ñuu Ji Kandii.
Les asiste toda la razón según las diversas leyes nacionales e internacionales, el Convenio 169 de la OIT y la recién aprobada declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, porque además de que la información les llega en una lengua que no es propia, el español, la tradición de engaño que por décadas han sufrido, les permite advertir que se está fraguando un enorme despojo.
Las localidades y municipios que pudieran ser afectadas directa o indirectamente con el proyecto anunciado el 24 de marzo del 2006, cuentan con población indígena mixteca, chatina y población afromestiza. Según cálculos, impactará directamente en 6080 personas e indirectamente en 90 mil 203 personas, con un total de 19 mil 635 familias.
Es muy largo enumerar los cambios que producen en el hábitat y en la cultura de los pueblos la instalación de una presa, como ha sucedido con las presas Miguel Alemán, Miguel de la Madrid y la de Jalapa del Marqués. En estos lugares, desaparecieron pueblos y miles de indígenas y mestizos fueron desplazados. Fernando Benítez en Los Indios de México, relata el desalojo de los habitantes de San Miguel Soyaltepec, y las promesas que nunca fueron cumplidas hechas por autoridades en los años cincuenta.
Nadie quiere que en la zona de Jamiltepec esto vuelva a suceder mucho menos, como se denuncia, que haya diputados como el legislador del PRI, Antonio Iglesias, que promueve las bondades de la presa y se entromete en las comunidades, presionando para que acepten firmar documentos en donde los pueblos entreguen parte de su historia, de su vida, a cambio de una obra que no va a beneficiarlos porque detrás de ella hay poderosos intereses nacionales y multinacionales para vender la energía eléctrica que ahí se produzca.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
miércoles, 3 de diciembre de 2008
martes, 2 de diciembre de 2008
La disputa por la APPO
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Desde el nacimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca como resultado de la perversa agresión al magisterio el 14 de junio del 2006, hay una lucha soterrada y abierta de varios grupos y expresiones por lograr el control de sus decisiones e influir en su agenda política.
Aunque olvidan que la organización más fuerte por su número y capacidad organizativa es el magisterio – la APPO es el magisterio se afirma con contundente claridad- hay quienes todavía creen en manipular los destinos de una organización que aunque no tiene una estructura orgánica, sino horizontal, se articula y basa su legitimidad en el apoyo que encuentra en un amplio sector de la población que actúa más allá de banderías políticas e intereses grupales.
En la APPO están nucleadas diferentes visiones de ese conglomerado que se puede denominar la izquierda de Oaxaca, frente a la que actúa bajo colores de partidos políticos, aunque hay algunas organizaciones que pivotean en ambos nichos. Una de ellas es el Frente Popular Revolucionario que en sus mejores tiempos era señalada por el Estado como el brazo civil del Ejército Popular Revolucionario, pero que ha devenido en posiciones tan moderadas que sus malquerientes ahora le acusan de traicionar sus propios principios.
Frente al FPR, en una postura diametralmente opuesta, se ubica VOCAL ( Voces oaxaqueñas Construyendo Autonomía y Libertad) cuyos simpatizantes surgieron en las poderosas barricadas instaladas para repeler agresiones del gobierno, pero proclives a la llamada “acción directa” con todas las consecuencias que ello implique en su confrontación con fuerzas del Estado.
Al final del mitin del 25 de noviembre pasado, los asistentes vieron con preocupación el enfrentamiento protagonizado por ambos grupos como resultado de la falta de madurez de quienes a la menor provocación dirimen sus diferencias ideológicas y/o políticas en la calle, no importando que provean de imágenes negativas a los medios de comunicación que de esta manera descalifican ante la opinión pública la lucha de la APPO.
Durante la megamarcha desfilaron miles y miles de oaxaqueños, pero lamentablemente lo que más se destacó fue la gresca entre “sectores de la APPO”, hecho que causó incluso pena ajena a la dirigencia del magisterio que aunque se deslindó de la violencia, no ha tomado la decisión para eliminar dicha confrontación.
Preocupa a compañeros de los medios – fotógrafos y camarógrafos, principalmente- las agresiones de que se han sido objeto cuando pretenden retratar estos acontecimientos así como las pintas que grupos de encapuchados realizan al ritmo de las marchas.
VOCAL argumenta que el FPR ha utilizado a la APPO para obtener prebendas políticas y pone como ejemplo la posición de Zenén Bravo Castellanos como diputado local, a la cual llegó como propuesta externa de los partidos PRD, PT y Convergencia.
La gresca inició ante el intento, dice el FPR, de quemar una bandera suya, momentos después que David Venegas, alias “El alebrije”, arrebatara el micrófono en pleno mítin para lanzar acusaciones contra sus contrarios. Vocal aduce que fue el secretario de organización del CES de la sección 22, Gabriel López Chiñas, a quien señala de ser integrante del FPR, de haber negado la palabra a su principal dirigente.
Ambos grupos se acusan de traicionar los principios de la APPO, de descomposición moral y desviación ideológica, que al final benefician al Estado- y por ende al gobierno de Ulises Ruiz- pero ninguno de los dos se sustrae del impulso natural de defender a golpes – aunque le llamen autodefensa o reacción para proteger a sus compañeros- lo que pregonan en discursos o en documentos.
Con mejor posición económica, el FPR mandó a publicar media plana de periódico, para exponer sus argumentos; VOCAL hizo circular un texto por internet, mientras se espera que el magisterio asuma una postura para que la APPO no termine siendo rehén de estas divergencias irreconciliables.
Las dos tienen razones válidas, y aunque uno u otra se acusen de tal circunstancia, nadie les puede comprobar traición alguna aunque vayan por rutas distintas. Sólo que si la APPO pretende ser un frente en el que quepan todas las expresiones, en su segundo congreso programado para el año próximo, sus integrantes tendrán que encontrar los mecanismos para superar dichas diferencias. Si no, la disputa por la APPO será interminable.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Desde el nacimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca como resultado de la perversa agresión al magisterio el 14 de junio del 2006, hay una lucha soterrada y abierta de varios grupos y expresiones por lograr el control de sus decisiones e influir en su agenda política.
Aunque olvidan que la organización más fuerte por su número y capacidad organizativa es el magisterio – la APPO es el magisterio se afirma con contundente claridad- hay quienes todavía creen en manipular los destinos de una organización que aunque no tiene una estructura orgánica, sino horizontal, se articula y basa su legitimidad en el apoyo que encuentra en un amplio sector de la población que actúa más allá de banderías políticas e intereses grupales.
En la APPO están nucleadas diferentes visiones de ese conglomerado que se puede denominar la izquierda de Oaxaca, frente a la que actúa bajo colores de partidos políticos, aunque hay algunas organizaciones que pivotean en ambos nichos. Una de ellas es el Frente Popular Revolucionario que en sus mejores tiempos era señalada por el Estado como el brazo civil del Ejército Popular Revolucionario, pero que ha devenido en posiciones tan moderadas que sus malquerientes ahora le acusan de traicionar sus propios principios.
Frente al FPR, en una postura diametralmente opuesta, se ubica VOCAL ( Voces oaxaqueñas Construyendo Autonomía y Libertad) cuyos simpatizantes surgieron en las poderosas barricadas instaladas para repeler agresiones del gobierno, pero proclives a la llamada “acción directa” con todas las consecuencias que ello implique en su confrontación con fuerzas del Estado.
Al final del mitin del 25 de noviembre pasado, los asistentes vieron con preocupación el enfrentamiento protagonizado por ambos grupos como resultado de la falta de madurez de quienes a la menor provocación dirimen sus diferencias ideológicas y/o políticas en la calle, no importando que provean de imágenes negativas a los medios de comunicación que de esta manera descalifican ante la opinión pública la lucha de la APPO.
Durante la megamarcha desfilaron miles y miles de oaxaqueños, pero lamentablemente lo que más se destacó fue la gresca entre “sectores de la APPO”, hecho que causó incluso pena ajena a la dirigencia del magisterio que aunque se deslindó de la violencia, no ha tomado la decisión para eliminar dicha confrontación.
Preocupa a compañeros de los medios – fotógrafos y camarógrafos, principalmente- las agresiones de que se han sido objeto cuando pretenden retratar estos acontecimientos así como las pintas que grupos de encapuchados realizan al ritmo de las marchas.
VOCAL argumenta que el FPR ha utilizado a la APPO para obtener prebendas políticas y pone como ejemplo la posición de Zenén Bravo Castellanos como diputado local, a la cual llegó como propuesta externa de los partidos PRD, PT y Convergencia.
La gresca inició ante el intento, dice el FPR, de quemar una bandera suya, momentos después que David Venegas, alias “El alebrije”, arrebatara el micrófono en pleno mítin para lanzar acusaciones contra sus contrarios. Vocal aduce que fue el secretario de organización del CES de la sección 22, Gabriel López Chiñas, a quien señala de ser integrante del FPR, de haber negado la palabra a su principal dirigente.
Ambos grupos se acusan de traicionar los principios de la APPO, de descomposición moral y desviación ideológica, que al final benefician al Estado- y por ende al gobierno de Ulises Ruiz- pero ninguno de los dos se sustrae del impulso natural de defender a golpes – aunque le llamen autodefensa o reacción para proteger a sus compañeros- lo que pregonan en discursos o en documentos.
Con mejor posición económica, el FPR mandó a publicar media plana de periódico, para exponer sus argumentos; VOCAL hizo circular un texto por internet, mientras se espera que el magisterio asuma una postura para que la APPO no termine siendo rehén de estas divergencias irreconciliables.
Las dos tienen razones válidas, y aunque uno u otra se acusen de tal circunstancia, nadie les puede comprobar traición alguna aunque vayan por rutas distintas. Sólo que si la APPO pretende ser un frente en el que quepan todas las expresiones, en su segundo congreso programado para el año próximo, sus integrantes tendrán que encontrar los mecanismos para superar dichas diferencias. Si no, la disputa por la APPO será interminable.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
lunes, 1 de diciembre de 2008
Dos años
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Como se le quiera ver: este lunes 1 de diciembre, cuando para mucha gente empieza una época bonita, el régimen represivo de Ulises Ruiz Ortiz cumple exactamente cuatro años de mantener sojuzgada a una población que aún con la situación adversa, se resiste a quedarse callada. Calderón cumple dos y ¡miren el país – incluyendo a Oaxaca- cómo está!
Una lectura pesimista nos dirá que lo tenemos que padecer dos años más; aunque el optimista tercia: serán sólo dos años; ya pasaron cuatro, los más duros.
Esta discusión cuando se trata de periodos gubernamentales son harto engañosas, pues como el futuro nadie lo puede conocer, nadie sabe si los 730 días que restan serán tranquilos o mucho más difíciles de lo que han sido los precedentes.
El sentido común indica, que el talante autoritario no se quita. Que reincide el mal gobernante que no es querido por el pueblo, debido entre otras cosas a que asumió el poder a contrapelo de la voluntad popular, pues busca ser temido, más que amado, al más puro estilo de Maquiavelo.
Oaxaca ha tenido mala suerte: la han gobernado políticos que sólo vienen a llevarse las alforjas llenas de dinero – como aquella familia que tiene un hospital de mil 500 millones de pesos en la ciudad de México-; capotean como pueden los problemas, y al final de su periodo huyen para nunca volver.
En el caso de Ulises, la vox populli no se equivoca: ha continuado con la tradición priista de gobernar para una clase, un grupo en particular, llenando su gabinete de fieles, serviciales y sumisos, entre ellos familiares que han hecho jugosos negocios.
Nunca compartió el poder ni siquiera con el equipo muratista; cuando tuvo oportunidad, a los que quedaban de aquél régimen, los sumó a su cuadra de incondicionales, con puestos y dinero. A la oposición insumisa, le recetó plomo, cárcel y desprestigio; a la disidencia domesticada, prebendas y poder: derecho de picaporte para juntos “cogobernar” el estado.
Cuando alguien afirma que lo peor ya ha pasado después de tanto agravio, se equivoca: puede ser que ya en retirada, el régimen ulisista mantenga su empeño por desbaratar las ínsulas de autonomía que quedan en las comunidades, sindicatos, partidos y grupos ciudadanos.
Y para ello cuenta con la complicidad del gobierno de Calderón que se beneficia con el ablandamiento opositor realizado por Ulises. Puede ser que en el último tercio se cobre los agravios de quienes lo han desafiado. La ruta escogida pasará su “prueba de fuego” en el verano del 2009 durante los comicios intermedios para renovar la Cámara de Diputadosl.
Seguramente, piensan los más precavidos, Ulises se querrá robar nuevamente las elecciones, como no lo pudo hacer en el 2006, cuando fue fundamental la postura adoptada por el magisterio y el llamado movimiento popular para convocar a un voto de castigo que en sus bases activó el sufragio a favor de la figura que entonces compendiaba muchos de los anhelos de cambio.
En el proceso que se avecina, el PRI de Ulises buscará aplastar a sectores y grupos peligrosos para su causa y mantener aliados a dirigentes y sectores proclives al oficialismo y al diálogo. Es a decir de algunos observadores, un método efectivo: desalienta la participación ciudadana, siembra candidatos en partidos aliados y destruye candidaturas independientes.
Si bien es cierto que la elección del 2009 opera bajo otra lógica que la de 2010, le viene bien a Ulises el reposicionamiento del PRI nacional, favorecido por las encuestas previas y la disminución de las preferencias hacia el PAN y el PRD. Tratará de comprar el “carro completo” con políticos aliados de izquierda y derecha, para hacer un emparedado de la verdadera oposición que ahora se está nucleando en Convergencia y el PT.
Éstas son las previsiones. Pero frente al deseo de seguir avasallando en los dos años que le quedan, quienes no han sido tocados por la ambición deben oponer a Ulises no sólo su capacidad organizativa, sino su deseo de transformación, de cambio, empezando por construir una nueva forma de hacer política, con gente honesta y liderazgos genuinos.
Es apenas uno de los múltiples retos que nos quedan para los dos años venideros que corren a partir de hoy.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Como se le quiera ver: este lunes 1 de diciembre, cuando para mucha gente empieza una época bonita, el régimen represivo de Ulises Ruiz Ortiz cumple exactamente cuatro años de mantener sojuzgada a una población que aún con la situación adversa, se resiste a quedarse callada. Calderón cumple dos y ¡miren el país – incluyendo a Oaxaca- cómo está!
Una lectura pesimista nos dirá que lo tenemos que padecer dos años más; aunque el optimista tercia: serán sólo dos años; ya pasaron cuatro, los más duros.
Esta discusión cuando se trata de periodos gubernamentales son harto engañosas, pues como el futuro nadie lo puede conocer, nadie sabe si los 730 días que restan serán tranquilos o mucho más difíciles de lo que han sido los precedentes.
El sentido común indica, que el talante autoritario no se quita. Que reincide el mal gobernante que no es querido por el pueblo, debido entre otras cosas a que asumió el poder a contrapelo de la voluntad popular, pues busca ser temido, más que amado, al más puro estilo de Maquiavelo.
Oaxaca ha tenido mala suerte: la han gobernado políticos que sólo vienen a llevarse las alforjas llenas de dinero – como aquella familia que tiene un hospital de mil 500 millones de pesos en la ciudad de México-; capotean como pueden los problemas, y al final de su periodo huyen para nunca volver.
En el caso de Ulises, la vox populli no se equivoca: ha continuado con la tradición priista de gobernar para una clase, un grupo en particular, llenando su gabinete de fieles, serviciales y sumisos, entre ellos familiares que han hecho jugosos negocios.
Nunca compartió el poder ni siquiera con el equipo muratista; cuando tuvo oportunidad, a los que quedaban de aquél régimen, los sumó a su cuadra de incondicionales, con puestos y dinero. A la oposición insumisa, le recetó plomo, cárcel y desprestigio; a la disidencia domesticada, prebendas y poder: derecho de picaporte para juntos “cogobernar” el estado.
Cuando alguien afirma que lo peor ya ha pasado después de tanto agravio, se equivoca: puede ser que ya en retirada, el régimen ulisista mantenga su empeño por desbaratar las ínsulas de autonomía que quedan en las comunidades, sindicatos, partidos y grupos ciudadanos.
Y para ello cuenta con la complicidad del gobierno de Calderón que se beneficia con el ablandamiento opositor realizado por Ulises. Puede ser que en el último tercio se cobre los agravios de quienes lo han desafiado. La ruta escogida pasará su “prueba de fuego” en el verano del 2009 durante los comicios intermedios para renovar la Cámara de Diputadosl.
Seguramente, piensan los más precavidos, Ulises se querrá robar nuevamente las elecciones, como no lo pudo hacer en el 2006, cuando fue fundamental la postura adoptada por el magisterio y el llamado movimiento popular para convocar a un voto de castigo que en sus bases activó el sufragio a favor de la figura que entonces compendiaba muchos de los anhelos de cambio.
En el proceso que se avecina, el PRI de Ulises buscará aplastar a sectores y grupos peligrosos para su causa y mantener aliados a dirigentes y sectores proclives al oficialismo y al diálogo. Es a decir de algunos observadores, un método efectivo: desalienta la participación ciudadana, siembra candidatos en partidos aliados y destruye candidaturas independientes.
Si bien es cierto que la elección del 2009 opera bajo otra lógica que la de 2010, le viene bien a Ulises el reposicionamiento del PRI nacional, favorecido por las encuestas previas y la disminución de las preferencias hacia el PAN y el PRD. Tratará de comprar el “carro completo” con políticos aliados de izquierda y derecha, para hacer un emparedado de la verdadera oposición que ahora se está nucleando en Convergencia y el PT.
Éstas son las previsiones. Pero frente al deseo de seguir avasallando en los dos años que le quedan, quienes no han sido tocados por la ambición deben oponer a Ulises no sólo su capacidad organizativa, sino su deseo de transformación, de cambio, empezando por construir una nueva forma de hacer política, con gente honesta y liderazgos genuinos.
Es apenas uno de los múltiples retos que nos quedan para los dos años venideros que corren a partir de hoy.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
sábado, 29 de noviembre de 2008
Compromisos incumplidos
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Debió haber sido positiva la evaluación de los avances a 100 días de los Acuerdos por la Seguridad, la justicia y la Legalidad, realizada en Palacio Naciona, reunión a la que se dieron cita representantes de los 3 poderes, mas gobernadores y presidentes municipales así como organizaciones civiles y organismos autónomos, amén de dirigentes partidistas.
Sin embargo, la gente de abajo, la que vive en la inseguridad, la injusticia y la incertidumbre permanentes, sabe que está rodeada de policías ineficientes y corruptos, de funcionarios asociados o bajo la férula de la delincuencia, y de instituciones u órganos de gobierno que no asumen su papel de defender sus anhelos de vivir en paz.
Uno de los casos de esta situación es Oaxaca, donde a pesar de actos espectaculares – supuesta recuperación del penal de Ixcotel de manos de los internos- las instituciones del país y las fuerzas políticas, han sido omisos para garantizarnos condiciones de convivencia pacíficas y sin sobresaltos.
Aún con los supuestos compromisos contraídos por las autoridades estatales en agosto pasado, no se percibe ningún cambio de fondo: ni a nivel legal, ni en cuanto a la conducta y actitud de autoridades de procuración e impartición de justicia, ni mucho menos entre las corporaciones encargadas de brindar seguridad a los ciudadanos.
Los funcionarios de seguridad pública, traídos de la ciudad de México a raíz de un acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, con no muy buenos antecedentes a su paso por otras corporaciones, han buscado explicar que los compromisos se van cumpliendo de manera paulatina.
Pero al mismo tiempo conocimos que de 151 millones de pesos entregados durante el año por la Federación para destinarlos a la seguridad, sólo se habían ejercido hasta el mes de octubre, 28 millones, lo que desmiente cualquier evaluación positiva sobre la materia.
Los paros de policías – en el municipio de Oaxaca de Juárez y en Santa Lucía del Camino- por poner dos ejemplos cercanos, reclamando mejoras económicas y de armamento para realizar su tarea, son indicativos de que muchas cosas se están haciendo mal, y que poco importa a quienes dirigen el estado el bienestar de sus representados.
Nadie puede desmentir que en la entidad desde hace 4 años y aún desde antes, existe un vacío de legalidad, fundamento del Estado de Derecho, y que no se aplica la justicia, vulnerándose constantemente los derechos humanos.
Muestra de ello son los escandalosos casos de homicidios, desapariciones, abuso de autoridad, secuestros, agresiones a periodistas, violación a los derechos humanos y demás hechos que han ocurrido, no sólo por el conflicto social agravado en el 2006, sino a lo largo del régimen de Ulises Ruiz.
Frente a denuncias de organismos locales, nacionales e internacionales de derechos humanos, ningún crímen, ningún secuestro, ningún levantón y mucho menos ningún atentado en contra de particulares, llámense empresarios, comerciantes o periodistas se ha aclarado, y llevado a juicio a los culpables.
Por el contrario, muchos de los funcionarios señalados de tener responsabilidad directa o indirecta en los operativos policiacos para desalojar al magisterio ( junio del 2006), atacar las barricadas, armar indagatorias judiciales que después se caerían para detener a inocentes, etcétera, han sido premiados o ascendidos en su carrera política.
Ahora que en la ciudad de México se escuchan discursos y ratificación de compromisos, las oaxaqueñas y oaxaqueños nos debemos preguntar en dónde están todos ésos funcionarios, policías, procuradores y servidores públicos, de nivel estatal y municipal que debieron ser llamados a cuentas para responder ante la justicia sobre las atrocidades cometidas.
Usted mismo se responderá: siguen estando en el gobierno en diferentes puestos, como dirigentes del partido oficial y de organizaciones del tricolor; como legisladores o aspirantes a serlo, o bien sumados a la nómina como asesores aunque estén fuera de Oaxaca.
Ulises Ruiz podrá presumir avances en el combate a la delincuencia, apoyado en cifras arregladas; pintando allá, en la capital del país, una realidad que no corresponde con lo que día a día, vivimos y sufrimos los oaxaqueños; pero jamás podrá mentirle a la historia que al final de cuentas lo va a juzgar a él, a su gobierno y a sus colaboradores y cómplices.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Debió haber sido positiva la evaluación de los avances a 100 días de los Acuerdos por la Seguridad, la justicia y la Legalidad, realizada en Palacio Naciona, reunión a la que se dieron cita representantes de los 3 poderes, mas gobernadores y presidentes municipales así como organizaciones civiles y organismos autónomos, amén de dirigentes partidistas.
Sin embargo, la gente de abajo, la que vive en la inseguridad, la injusticia y la incertidumbre permanentes, sabe que está rodeada de policías ineficientes y corruptos, de funcionarios asociados o bajo la férula de la delincuencia, y de instituciones u órganos de gobierno que no asumen su papel de defender sus anhelos de vivir en paz.
Uno de los casos de esta situación es Oaxaca, donde a pesar de actos espectaculares – supuesta recuperación del penal de Ixcotel de manos de los internos- las instituciones del país y las fuerzas políticas, han sido omisos para garantizarnos condiciones de convivencia pacíficas y sin sobresaltos.
Aún con los supuestos compromisos contraídos por las autoridades estatales en agosto pasado, no se percibe ningún cambio de fondo: ni a nivel legal, ni en cuanto a la conducta y actitud de autoridades de procuración e impartición de justicia, ni mucho menos entre las corporaciones encargadas de brindar seguridad a los ciudadanos.
Los funcionarios de seguridad pública, traídos de la ciudad de México a raíz de un acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, con no muy buenos antecedentes a su paso por otras corporaciones, han buscado explicar que los compromisos se van cumpliendo de manera paulatina.
Pero al mismo tiempo conocimos que de 151 millones de pesos entregados durante el año por la Federación para destinarlos a la seguridad, sólo se habían ejercido hasta el mes de octubre, 28 millones, lo que desmiente cualquier evaluación positiva sobre la materia.
Los paros de policías – en el municipio de Oaxaca de Juárez y en Santa Lucía del Camino- por poner dos ejemplos cercanos, reclamando mejoras económicas y de armamento para realizar su tarea, son indicativos de que muchas cosas se están haciendo mal, y que poco importa a quienes dirigen el estado el bienestar de sus representados.
Nadie puede desmentir que en la entidad desde hace 4 años y aún desde antes, existe un vacío de legalidad, fundamento del Estado de Derecho, y que no se aplica la justicia, vulnerándose constantemente los derechos humanos.
Muestra de ello son los escandalosos casos de homicidios, desapariciones, abuso de autoridad, secuestros, agresiones a periodistas, violación a los derechos humanos y demás hechos que han ocurrido, no sólo por el conflicto social agravado en el 2006, sino a lo largo del régimen de Ulises Ruiz.
Frente a denuncias de organismos locales, nacionales e internacionales de derechos humanos, ningún crímen, ningún secuestro, ningún levantón y mucho menos ningún atentado en contra de particulares, llámense empresarios, comerciantes o periodistas se ha aclarado, y llevado a juicio a los culpables.
Por el contrario, muchos de los funcionarios señalados de tener responsabilidad directa o indirecta en los operativos policiacos para desalojar al magisterio ( junio del 2006), atacar las barricadas, armar indagatorias judiciales que después se caerían para detener a inocentes, etcétera, han sido premiados o ascendidos en su carrera política.
Ahora que en la ciudad de México se escuchan discursos y ratificación de compromisos, las oaxaqueñas y oaxaqueños nos debemos preguntar en dónde están todos ésos funcionarios, policías, procuradores y servidores públicos, de nivel estatal y municipal que debieron ser llamados a cuentas para responder ante la justicia sobre las atrocidades cometidas.
Usted mismo se responderá: siguen estando en el gobierno en diferentes puestos, como dirigentes del partido oficial y de organizaciones del tricolor; como legisladores o aspirantes a serlo, o bien sumados a la nómina como asesores aunque estén fuera de Oaxaca.
Ulises Ruiz podrá presumir avances en el combate a la delincuencia, apoyado en cifras arregladas; pintando allá, en la capital del país, una realidad que no corresponde con lo que día a día, vivimos y sufrimos los oaxaqueños; pero jamás podrá mentirle a la historia que al final de cuentas lo va a juzgar a él, a su gobierno y a sus colaboradores y cómplices.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
viernes, 28 de noviembre de 2008
Amenazas e impunidad
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Existe el riesgo de que en los dos años que le restan al régimen, el ambiente en Oaxaca se torne mucho más peligroso, debido entre otras cosas a la impunidad que envuelve a casi el 100 por ciento de los crímenes y abusos que se han cometido contra la población por parte de particulares y de servidores públicos.
Cuando un delito no es investigado ni perseguidos sus autores, una consecuencia natural es que quienes lo han cometido se sienten con la suficiente libertad para reincidir. Pero lo más grave es que sectores predispuestos a hacer daño, aprovechan este ambiente para cometer fechorías.
El 25 de octubre pasado, un grupo no identificado levantó al periodista Pedro Matías y tras inferirle tortura psicológica, lo fueron a tirar en Tlacolula.
Un mes después no hay ningún resultado de la indagatoria, y se presume que nunca exista, a pesar de las explicaciones con que salga el procurador. Días después, al parecer, se llevaron al periodista radiofónico José Luis Ceballos, a quien lo amedrentaron con la misma frase: “ bájale de huevos…..”
Sabemos de otro colega que esta semana presentó una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos contra Periodistas de la PGR, radicada en Oaxaca, porque el hostigamiento ha sido tal que las amenazas empiezan a preocuparle.
El manto de impunidad que prevalece en la entidad puede envolver también a la clase política, como ha sucedido con los empresarios que han sufrido en carne propia secuestros y amenazas, principalmente.
Y ya lo estamos viendo, en el caso que ahora aqueja al diputado convergente Benjamin Robles Montoya quien tuvo a principios de año la mala fortuna que su hijo, Luis Alonso, se viera involucrado en un fatal accidente automovilístico donde murió uno de sus entrañables amigos. Éste era hijo nada menos que del presidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral, José Luis Echeverría, quien como se recordará fue señalado de avalar el gran fraude de que se quejó la oposición en el 2004 para permitir el arribo de Ulises Ruiz al poder.
Dicen bien que a los familiares uno no los puede escoger, pero a los amigos sí, por lo que una gran amistad terminó en tragedia, debido a la irresponsabilidad juvenil de la que no se pueden sustraer ambas familias.
El caso es que el homicidio culposo acreditado al conductor, se zanjó mediante oneroso arreglo económico dado que inicialmente el padre del joven Irving así lo aceptó, aunque el dinero haya ido a parar a una institución de beneficencia.
El sentido común les hizo ver a ambas partes que era mejor un mal arreglo al principio que un buen pleito. Sin embargo, recientemente Echeverría pidió revivir el caso, no importando que la memoria de su vástago se vuelva a manosear mediáticamente, con el consabido daño que le cause a la familia en general.
Benjamín Robles aduce que son motivos políticos los que se esconden detrás de la reapertura del caso, en el marco de las disputas y rencillas que no se apaciguan en Oaxaca desde el 2004, y más recientemente del 2006 a la fecha.
Las encuentra en el deseo de venganza personal que hierve en la parte demandante, pero mucho más a motivaciones de sus jefes superiores, encabezados por Jorge Franco y Ulises Ruiz para cobrarle facturas políticas debido al carácter contestatario que asume Benjamin ante el régimen priista.
Este asunto privado se tornó público, pero ahora se denuncia que se trata de hacer uso faccioso de la justicia con el fin de perjudicar al hijo de Benjamín, y buscar que pague con cárcel.
Si en Oaxaca la justicia no estuviera dominada por el poder político, el caso debiera dirimirse en los tribunales de manera normal, pero nadie cree que no vaya a pesar la consiga política.
Ahora conocemos denuncias, por voz del padre de Luis Alonso, que cada vez son más frecuentes las amenazas de muerte que se ciernen sobre su hijo; investigarlas es obligación de las autoridades para que no se sumen al ambiente de crispación que no cesa en Oaxaca.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Existe el riesgo de que en los dos años que le restan al régimen, el ambiente en Oaxaca se torne mucho más peligroso, debido entre otras cosas a la impunidad que envuelve a casi el 100 por ciento de los crímenes y abusos que se han cometido contra la población por parte de particulares y de servidores públicos.
Cuando un delito no es investigado ni perseguidos sus autores, una consecuencia natural es que quienes lo han cometido se sienten con la suficiente libertad para reincidir. Pero lo más grave es que sectores predispuestos a hacer daño, aprovechan este ambiente para cometer fechorías.
El 25 de octubre pasado, un grupo no identificado levantó al periodista Pedro Matías y tras inferirle tortura psicológica, lo fueron a tirar en Tlacolula.
Un mes después no hay ningún resultado de la indagatoria, y se presume que nunca exista, a pesar de las explicaciones con que salga el procurador. Días después, al parecer, se llevaron al periodista radiofónico José Luis Ceballos, a quien lo amedrentaron con la misma frase: “ bájale de huevos…..”
Sabemos de otro colega que esta semana presentó una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos contra Periodistas de la PGR, radicada en Oaxaca, porque el hostigamiento ha sido tal que las amenazas empiezan a preocuparle.
El manto de impunidad que prevalece en la entidad puede envolver también a la clase política, como ha sucedido con los empresarios que han sufrido en carne propia secuestros y amenazas, principalmente.
Y ya lo estamos viendo, en el caso que ahora aqueja al diputado convergente Benjamin Robles Montoya quien tuvo a principios de año la mala fortuna que su hijo, Luis Alonso, se viera involucrado en un fatal accidente automovilístico donde murió uno de sus entrañables amigos. Éste era hijo nada menos que del presidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral, José Luis Echeverría, quien como se recordará fue señalado de avalar el gran fraude de que se quejó la oposición en el 2004 para permitir el arribo de Ulises Ruiz al poder.
Dicen bien que a los familiares uno no los puede escoger, pero a los amigos sí, por lo que una gran amistad terminó en tragedia, debido a la irresponsabilidad juvenil de la que no se pueden sustraer ambas familias.
El caso es que el homicidio culposo acreditado al conductor, se zanjó mediante oneroso arreglo económico dado que inicialmente el padre del joven Irving así lo aceptó, aunque el dinero haya ido a parar a una institución de beneficencia.
El sentido común les hizo ver a ambas partes que era mejor un mal arreglo al principio que un buen pleito. Sin embargo, recientemente Echeverría pidió revivir el caso, no importando que la memoria de su vástago se vuelva a manosear mediáticamente, con el consabido daño que le cause a la familia en general.
Benjamín Robles aduce que son motivos políticos los que se esconden detrás de la reapertura del caso, en el marco de las disputas y rencillas que no se apaciguan en Oaxaca desde el 2004, y más recientemente del 2006 a la fecha.
Las encuentra en el deseo de venganza personal que hierve en la parte demandante, pero mucho más a motivaciones de sus jefes superiores, encabezados por Jorge Franco y Ulises Ruiz para cobrarle facturas políticas debido al carácter contestatario que asume Benjamin ante el régimen priista.
Este asunto privado se tornó público, pero ahora se denuncia que se trata de hacer uso faccioso de la justicia con el fin de perjudicar al hijo de Benjamín, y buscar que pague con cárcel.
Si en Oaxaca la justicia no estuviera dominada por el poder político, el caso debiera dirimirse en los tribunales de manera normal, pero nadie cree que no vaya a pesar la consiga política.
Ahora conocemos denuncias, por voz del padre de Luis Alonso, que cada vez son más frecuentes las amenazas de muerte que se ciernen sobre su hijo; investigarlas es obligación de las autoridades para que no se sumen al ambiente de crispación que no cesa en Oaxaca.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
jueves, 27 de noviembre de 2008
Por la paz
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Los lamentables hechos – destrozos , pintas y violencia- que se sucedieron a lo largo de la megamarcha del martes y al final del mitin en el atrio de Catedral, evidencian la falta de madurez – unos más, otros menos- de dos organizaciones plenamente confrontadas como son el FPR y Vocal, que con sus posturas polarizadas están metiendo a la APPO y el magisterio en un callejón delicado, diferencias que tendrán que tratarse para cuando se realice el congreso de refundación del mismo.
Mientras tanto, los roces y golpes de que fuimos testigos, fueron la nota que destacaron muchos medios de comunicación acostumbrados a la descalificación de todo aquello que huela a disidencia respecto al gobierno de Ulises Ruiz. Algunos notoriamente de derecha, otros oficialistas y otros más desorientados, pero el caso es que no pudieron resistirse a abonar más en el descrédito permanente en que se ha mantenido a la protesta social.
Tampoco pueden ni deben ocultarse estas muestras de intolerancia, pero deben tratarse en su justa dimensión. Frente a las más de 30, 40 mil o 50 mil personas que marcharon de manera ordenada pero enérgica, destacaron lamentablemente las acciones de medio centenar de personas que rompiendo con los acuerdos colectivos, causan destrozos en algunos comercios y fachadas.
Como todo aquél o aquella que se sienta con presencia política pretende tomar la palabra en los mítines, quien no lo hace manifiesta de cualquier manera su inconformidad y es lo que pasó el martes. Sin embargo, a las descalificaciones verbales prosiguieron los golpes por cuestiones ideológicas y políticas, lo que nos recordó tantos episodios de infantilismo de izquierda que han enfrentado los procesos sociales.
En Sinaloa, en Guerrero, en Jalisco, en Oaxaca, ya pasamos por la época de los llamados “enfermos” que terminaron en violencia, incluso criminal, en contra de quienes no coincidían con sus posturas política y se consideran enemigos a eliminar, no adversarios; es lo que debe de impedirse a tiempo que retoñe en Oaxaca, mucho más cuando a través de estas manifestaciones se exuda la frustración ante los golpes que propina el Estado.
Tampoco se salvan quienes han decantado por la vía electoral o que forman parte a través de partidos del Sistema Político. ¿Pero no acaso el magisterio mismo, desconoce a Ulises Ruiz como gobernador pero al mismo tiempo se sienta con funcionarios del gobierno estatal y del gobierno federal para promover sus pliegos petitorios?
Frente a las multitudes que se vieron por la mañana, por la tarde un grupo de ciudadanos, de organizaciones civiles y muchos a título personal, marcharon del templo de Santo Domingo a la Catedral, en una especie de procesión que buscó en el mensaje de la fe encontrar el camino para enfrentar la falta de justicia que se respira en Oaxaca.
Presidida por un grupo de sacerdotes, entre ellos Alejandro Solalinde, la celebración dio un toque diferente a la efeméride, porque se leyó un documento suscrito por 44 párrocos de la diócesis oaxaqueña, la de Tehuantepec, la de Puerto Escondido y la prelatura de Huautla de Jjiménez, que en tono severo da cuenta de los hechos que han agraviado a los oaxaqueños y oaxaqueñas. Asimismo, anima a todos aquellos y aquellas que han seguido luchando por la justicia, por la paz y a quienes siguen perseverando en sus ideales sin negociar o vender su conciencia.
Presentes estuvieron ex presos políticos y sus familiares, así como también aquellos que por diversos medios exigen justicia o que liberen a sus compañeros: a los suyos. A todos ellos, y a quienes han sufrido toda clase de injusticas, estuvo dirigido el mensaje de los sacerdotes que con este gesto demuestran su alto compromiso con los valores de libertad, paz y justicia que todo buen cristiano desea para sus semejantes.
Tras al recuento en donde actualizan los agravios a partir de la incriminación de Juan Manuel Martínez Moreno y coacusados del asesinato de Brad Will, reparando en el agravio sufrido recientemente por el periodista Pedro Matías, los clérigos exhortan a todo aquél ciudadano que se sienta impelido por la injusticia, a seguir aportando con lucidez y valentía todo lo que puede dar un nuevo rumbo a la democratización y liberación de la sociedad oaxaqueña.
Frente a la forma como acabó el mitin de la mañana, por la noche, se sirvieron tamales y café en fraternal convivencia.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Los lamentables hechos – destrozos , pintas y violencia- que se sucedieron a lo largo de la megamarcha del martes y al final del mitin en el atrio de Catedral, evidencian la falta de madurez – unos más, otros menos- de dos organizaciones plenamente confrontadas como son el FPR y Vocal, que con sus posturas polarizadas están metiendo a la APPO y el magisterio en un callejón delicado, diferencias que tendrán que tratarse para cuando se realice el congreso de refundación del mismo.
Mientras tanto, los roces y golpes de que fuimos testigos, fueron la nota que destacaron muchos medios de comunicación acostumbrados a la descalificación de todo aquello que huela a disidencia respecto al gobierno de Ulises Ruiz. Algunos notoriamente de derecha, otros oficialistas y otros más desorientados, pero el caso es que no pudieron resistirse a abonar más en el descrédito permanente en que se ha mantenido a la protesta social.
Tampoco pueden ni deben ocultarse estas muestras de intolerancia, pero deben tratarse en su justa dimensión. Frente a las más de 30, 40 mil o 50 mil personas que marcharon de manera ordenada pero enérgica, destacaron lamentablemente las acciones de medio centenar de personas que rompiendo con los acuerdos colectivos, causan destrozos en algunos comercios y fachadas.
Como todo aquél o aquella que se sienta con presencia política pretende tomar la palabra en los mítines, quien no lo hace manifiesta de cualquier manera su inconformidad y es lo que pasó el martes. Sin embargo, a las descalificaciones verbales prosiguieron los golpes por cuestiones ideológicas y políticas, lo que nos recordó tantos episodios de infantilismo de izquierda que han enfrentado los procesos sociales.
En Sinaloa, en Guerrero, en Jalisco, en Oaxaca, ya pasamos por la época de los llamados “enfermos” que terminaron en violencia, incluso criminal, en contra de quienes no coincidían con sus posturas política y se consideran enemigos a eliminar, no adversarios; es lo que debe de impedirse a tiempo que retoñe en Oaxaca, mucho más cuando a través de estas manifestaciones se exuda la frustración ante los golpes que propina el Estado.
Tampoco se salvan quienes han decantado por la vía electoral o que forman parte a través de partidos del Sistema Político. ¿Pero no acaso el magisterio mismo, desconoce a Ulises Ruiz como gobernador pero al mismo tiempo se sienta con funcionarios del gobierno estatal y del gobierno federal para promover sus pliegos petitorios?
Frente a las multitudes que se vieron por la mañana, por la tarde un grupo de ciudadanos, de organizaciones civiles y muchos a título personal, marcharon del templo de Santo Domingo a la Catedral, en una especie de procesión que buscó en el mensaje de la fe encontrar el camino para enfrentar la falta de justicia que se respira en Oaxaca.
Presidida por un grupo de sacerdotes, entre ellos Alejandro Solalinde, la celebración dio un toque diferente a la efeméride, porque se leyó un documento suscrito por 44 párrocos de la diócesis oaxaqueña, la de Tehuantepec, la de Puerto Escondido y la prelatura de Huautla de Jjiménez, que en tono severo da cuenta de los hechos que han agraviado a los oaxaqueños y oaxaqueñas. Asimismo, anima a todos aquellos y aquellas que han seguido luchando por la justicia, por la paz y a quienes siguen perseverando en sus ideales sin negociar o vender su conciencia.
Presentes estuvieron ex presos políticos y sus familiares, así como también aquellos que por diversos medios exigen justicia o que liberen a sus compañeros: a los suyos. A todos ellos, y a quienes han sufrido toda clase de injusticas, estuvo dirigido el mensaje de los sacerdotes que con este gesto demuestran su alto compromiso con los valores de libertad, paz y justicia que todo buen cristiano desea para sus semejantes.
Tras al recuento en donde actualizan los agravios a partir de la incriminación de Juan Manuel Martínez Moreno y coacusados del asesinato de Brad Will, reparando en el agravio sufrido recientemente por el periodista Pedro Matías, los clérigos exhortan a todo aquél ciudadano que se sienta impelido por la injusticia, a seguir aportando con lucidez y valentía todo lo que puede dar un nuevo rumbo a la democratización y liberación de la sociedad oaxaqueña.
Frente a la forma como acabó el mitin de la mañana, por la noche, se sirvieron tamales y café en fraternal convivencia.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
miércoles, 26 de noviembre de 2008
La doctora Bertha
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
El hecho más significativo y simbólico de la megamarcha realizada ayer por miles y miles de integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y del sindicato magisterial, no sólo fue el anuncio de que aún con las rencillas internas la APPO camina hacia su refundación – y por qué no, su disolución, si es que como se advierte desde dentro no logran ser superadas las enormes diferencias que las diversas expresiones han mantenido como resultado de dos años de desgaste, de actos represivos en contra de sus integrantes y de la intromisión del gobierno en sus nunca bien ordenadas estructuras.
También del aventurerismo político expresado ayer mismo durante la caminata cuando grupos de jóvenes asociados al movimiento - aunque todo mundo corra a deslindarse- se dedicaron al pintarrajeo de fachadas y negocios que si bien algunos de ellos, notables, no son capitales oaxaqueños, resienten físicamente una especie de resquemor social por todos los agravios cometidos por el gobierno de Ulises Ruiz y por el régimen federal que ha sido, como lo hemos dicho aquí, el gran paraguas de impunidad que permite que los abusos y detenciones se sigan repitiendo.
La visión de que en Oaxaca, aún contra lo que se diga, persiste una enorme insolencia gubernamental, dado que no se han aclarado las más de 23 muertes oficialmente reconocidas y tampoco castigado la responsabilidad oficial por los cientos de detenidos y lesionados, estuvo en la mente de quienes cansados de tanto caminar, encontraron en el zócalo y la alameda un remanso para escuchar, uno a uno, a los oradores en turno.
Lo ha ratificado en esta fecha la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos que destaca, dos años después de los graves enfrentamientos, que los gobiernos estatal y federal no han castigado las violaciones a los derechos fundamentales de los oaxaqueños y las oaxaqueñas. Y por el contrario, en lugar de procesar a funcionarios o servidores públicos como autores materiales e intelectuales de tanto agravio, sigue criminalizando la protesta social y causando más daños colaterales a la sociedad y a sus sectores, incluyendo a los medios de comunicación.
Aunque un grupo de sus malquerientes lanzó algunos gritos de rechazo cuando Flavio Sosa Villavicencio hacía uso de la palabra, y pese a que en lugar de atender el mitin los maestros organizaban su regreso o pasaban lista con sus supervisores, lo más destacado de la conmemoración del segundo aniversario de la gran represión fue el regreso de la doctora Bertha Muñoz, conocida como ”La doctora escopeta”, quien fue una de las voces distintivas del movimiento a través de Radio Universidad y las estaciones comerciales y oficiales tomadas en el 2006. Podrá decirse que es incendiaria de la palabra, pero nadie puede regatearle dentro del movimiento la enorme autoridad moral que persiste en ella.
La profesionista pidió públicamente perdón por haberse exiliado de Oaxaca durante 2 años, debido, a que tuvo miedo de morir ante las amenazas de grupos paramilitares y del gobierno de atentar contra su vida.
Sin embargo, fue recibida con ovaciones, y el compromiso público de reintegrarse a la lucha con rumbo a la refundación de la APPO, lo que indica que el movimiento sabe respetar las decisiones de quienes por temor u otros motivos consideraron, después del 25 de noviembre, que lo mejor era ausentarse, y no precisamente huir de la responsabilidad compartida que todo simpatizante por una causa tiene.
Decía sabiamente El Ché que en una lucha no sobra el que se queda ni hace falta el que se va, asumiendo que todos son importantes pero no hay indispensables, sino solamente el pueblo, que sigue causas, no caudillos. Los movimientos sociales también, no precisan de héroes ni deben caer en la victimización engañosa.
Lo que es imperdonable, sin duda, es la alta traición, y esto no ha sido comprobado en el caso de la doctora Bertha ni en la mayoría de las figuras que por efectos del seguimiento mediático han destacado como voceros o personalidades fuertes de la APPO y del magisterio, y de todo el movimiento social y político que la misma tarde de ayer, se siguió manifestando en silencio, con plegarias y rezos que también son válidos porque fortalecen el espíritu .
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
El hecho más significativo y simbólico de la megamarcha realizada ayer por miles y miles de integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y del sindicato magisterial, no sólo fue el anuncio de que aún con las rencillas internas la APPO camina hacia su refundación – y por qué no, su disolución, si es que como se advierte desde dentro no logran ser superadas las enormes diferencias que las diversas expresiones han mantenido como resultado de dos años de desgaste, de actos represivos en contra de sus integrantes y de la intromisión del gobierno en sus nunca bien ordenadas estructuras.
También del aventurerismo político expresado ayer mismo durante la caminata cuando grupos de jóvenes asociados al movimiento - aunque todo mundo corra a deslindarse- se dedicaron al pintarrajeo de fachadas y negocios que si bien algunos de ellos, notables, no son capitales oaxaqueños, resienten físicamente una especie de resquemor social por todos los agravios cometidos por el gobierno de Ulises Ruiz y por el régimen federal que ha sido, como lo hemos dicho aquí, el gran paraguas de impunidad que permite que los abusos y detenciones se sigan repitiendo.
La visión de que en Oaxaca, aún contra lo que se diga, persiste una enorme insolencia gubernamental, dado que no se han aclarado las más de 23 muertes oficialmente reconocidas y tampoco castigado la responsabilidad oficial por los cientos de detenidos y lesionados, estuvo en la mente de quienes cansados de tanto caminar, encontraron en el zócalo y la alameda un remanso para escuchar, uno a uno, a los oradores en turno.
Lo ha ratificado en esta fecha la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos que destaca, dos años después de los graves enfrentamientos, que los gobiernos estatal y federal no han castigado las violaciones a los derechos fundamentales de los oaxaqueños y las oaxaqueñas. Y por el contrario, en lugar de procesar a funcionarios o servidores públicos como autores materiales e intelectuales de tanto agravio, sigue criminalizando la protesta social y causando más daños colaterales a la sociedad y a sus sectores, incluyendo a los medios de comunicación.
Aunque un grupo de sus malquerientes lanzó algunos gritos de rechazo cuando Flavio Sosa Villavicencio hacía uso de la palabra, y pese a que en lugar de atender el mitin los maestros organizaban su regreso o pasaban lista con sus supervisores, lo más destacado de la conmemoración del segundo aniversario de la gran represión fue el regreso de la doctora Bertha Muñoz, conocida como ”La doctora escopeta”, quien fue una de las voces distintivas del movimiento a través de Radio Universidad y las estaciones comerciales y oficiales tomadas en el 2006. Podrá decirse que es incendiaria de la palabra, pero nadie puede regatearle dentro del movimiento la enorme autoridad moral que persiste en ella.
La profesionista pidió públicamente perdón por haberse exiliado de Oaxaca durante 2 años, debido, a que tuvo miedo de morir ante las amenazas de grupos paramilitares y del gobierno de atentar contra su vida.
Sin embargo, fue recibida con ovaciones, y el compromiso público de reintegrarse a la lucha con rumbo a la refundación de la APPO, lo que indica que el movimiento sabe respetar las decisiones de quienes por temor u otros motivos consideraron, después del 25 de noviembre, que lo mejor era ausentarse, y no precisamente huir de la responsabilidad compartida que todo simpatizante por una causa tiene.
Decía sabiamente El Ché que en una lucha no sobra el que se queda ni hace falta el que se va, asumiendo que todos son importantes pero no hay indispensables, sino solamente el pueblo, que sigue causas, no caudillos. Los movimientos sociales también, no precisan de héroes ni deben caer en la victimización engañosa.
Lo que es imperdonable, sin duda, es la alta traición, y esto no ha sido comprobado en el caso de la doctora Bertha ni en la mayoría de las figuras que por efectos del seguimiento mediático han destacado como voceros o personalidades fuertes de la APPO y del magisterio, y de todo el movimiento social y político que la misma tarde de ayer, se siguió manifestando en silencio, con plegarias y rezos que también son válidos porque fortalecen el espíritu .
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
