lunes, 1 de diciembre de 2008

Dos años

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
Como se le quiera ver: este lunes 1 de diciembre, cuando para mucha gente empieza una época bonita, el régimen represivo de Ulises Ruiz Ortiz cumple exactamente cuatro años de mantener sojuzgada a una población que aún con la situación adversa, se resiste a quedarse callada. Calderón cumple dos y ¡miren el país – incluyendo a Oaxaca- cómo está!
Una lectura pesimista nos dirá que lo tenemos que padecer dos años más; aunque el optimista tercia: serán sólo dos años; ya pasaron cuatro, los más duros.
Esta discusión cuando se trata de periodos gubernamentales son harto engañosas, pues como el futuro nadie lo puede conocer, nadie sabe si los 730 días que restan serán tranquilos o mucho más difíciles de lo que han sido los precedentes.
El sentido común indica, que el talante autoritario no se quita. Que reincide el mal gobernante que no es querido por el pueblo, debido entre otras cosas a que asumió el poder a contrapelo de la voluntad popular, pues busca ser temido, más que amado, al más puro estilo de Maquiavelo.
Oaxaca ha tenido mala suerte: la han gobernado políticos que sólo vienen a llevarse las alforjas llenas de dinero – como aquella familia que tiene un hospital de mil 500 millones de pesos en la ciudad de México-; capotean como pueden los problemas, y al final de su periodo huyen para nunca volver.
En el caso de Ulises, la vox populli no se equivoca: ha continuado con la tradición priista de gobernar para una clase, un grupo en particular, llenando su gabinete de fieles, serviciales y sumisos, entre ellos familiares que han hecho jugosos negocios.
Nunca compartió el poder ni siquiera con el equipo muratista; cuando tuvo oportunidad, a los que quedaban de aquél régimen, los sumó a su cuadra de incondicionales, con puestos y dinero. A la oposición insumisa, le recetó plomo, cárcel y desprestigio; a la disidencia domesticada, prebendas y poder: derecho de picaporte para juntos “cogobernar” el estado.
Cuando alguien afirma que lo peor ya ha pasado después de tanto agravio, se equivoca: puede ser que ya en retirada, el régimen ulisista mantenga su empeño por desbaratar las ínsulas de autonomía que quedan en las comunidades, sindicatos, partidos y grupos ciudadanos.
Y para ello cuenta con la complicidad del gobierno de Calderón que se beneficia con el ablandamiento opositor realizado por Ulises. Puede ser que en el último tercio se cobre los agravios de quienes lo han desafiado. La ruta escogida pasará su “prueba de fuego” en el verano del 2009 durante los comicios intermedios para renovar la Cámara de Diputadosl.
Seguramente, piensan los más precavidos, Ulises se querrá robar nuevamente las elecciones, como no lo pudo hacer en el 2006, cuando fue fundamental la postura adoptada por el magisterio y el llamado movimiento popular para convocar a un voto de castigo que en sus bases activó el sufragio a favor de la figura que entonces compendiaba muchos de los anhelos de cambio.
En el proceso que se avecina, el PRI de Ulises buscará aplastar a sectores y grupos peligrosos para su causa y mantener aliados a dirigentes y sectores proclives al oficialismo y al diálogo. Es a decir de algunos observadores, un método efectivo: desalienta la participación ciudadana, siembra candidatos en partidos aliados y destruye candidaturas independientes.
Si bien es cierto que la elección del 2009 opera bajo otra lógica que la de 2010, le viene bien a Ulises el reposicionamiento del PRI nacional, favorecido por las encuestas previas y la disminución de las preferencias hacia el PAN y el PRD. Tratará de comprar el “carro completo” con políticos aliados de izquierda y derecha, para hacer un emparedado de la verdadera oposición que ahora se está nucleando en Convergencia y el PT.
Éstas son las previsiones. Pero frente al deseo de seguir avasallando en los dos años que le quedan, quienes no han sido tocados por la ambición deben oponer a Ulises no sólo su capacidad organizativa, sino su deseo de transformación, de cambio, empezando por construir una nueva forma de hacer política, con gente honesta y liderazgos genuinos.
Es apenas uno de los múltiples retos que nos quedan para los dos años venideros que corren a partir de hoy.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
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sábado, 29 de noviembre de 2008

Compromisos incumplidos

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
Debió haber sido positiva la evaluación de los avances a 100 días de los Acuerdos por la Seguridad, la justicia y la Legalidad, realizada en Palacio Naciona, reunión a la que se dieron cita representantes de los 3 poderes, mas gobernadores y presidentes municipales así como organizaciones civiles y organismos autónomos, amén de dirigentes partidistas.
Sin embargo, la gente de abajo, la que vive en la inseguridad, la injusticia y la incertidumbre permanentes, sabe que está rodeada de policías ineficientes y corruptos, de funcionarios asociados o bajo la férula de la delincuencia, y de instituciones u órganos de gobierno que no asumen su papel de defender sus anhelos de vivir en paz.
Uno de los casos de esta situación es Oaxaca, donde a pesar de actos espectaculares – supuesta recuperación del penal de Ixcotel de manos de los internos- las instituciones del país y las fuerzas políticas, han sido omisos para garantizarnos condiciones de convivencia pacíficas y sin sobresaltos.
Aún con los supuestos compromisos contraídos por las autoridades estatales en agosto pasado, no se percibe ningún cambio de fondo: ni a nivel legal, ni en cuanto a la conducta y actitud de autoridades de procuración e impartición de justicia, ni mucho menos entre las corporaciones encargadas de brindar seguridad a los ciudadanos.
Los funcionarios de seguridad pública, traídos de la ciudad de México a raíz de un acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública, con no muy buenos antecedentes a su paso por otras corporaciones, han buscado explicar que los compromisos se van cumpliendo de manera paulatina.
Pero al mismo tiempo conocimos que de 151 millones de pesos entregados durante el año por la Federación para destinarlos a la seguridad, sólo se habían ejercido hasta el mes de octubre, 28 millones, lo que desmiente cualquier evaluación positiva sobre la materia.
Los paros de policías – en el municipio de Oaxaca de Juárez y en Santa Lucía del Camino- por poner dos ejemplos cercanos, reclamando mejoras económicas y de armamento para realizar su tarea, son indicativos de que muchas cosas se están haciendo mal, y que poco importa a quienes dirigen el estado el bienestar de sus representados.
Nadie puede desmentir que en la entidad desde hace 4 años y aún desde antes, existe un vacío de legalidad, fundamento del Estado de Derecho, y que no se aplica la justicia, vulnerándose constantemente los derechos humanos.
Muestra de ello son los escandalosos casos de homicidios, desapariciones, abuso de autoridad, secuestros, agresiones a periodistas, violación a los derechos humanos y demás hechos que han ocurrido, no sólo por el conflicto social agravado en el 2006, sino a lo largo del régimen de Ulises Ruiz.
Frente a denuncias de organismos locales, nacionales e internacionales de derechos humanos, ningún crímen, ningún secuestro, ningún levantón y mucho menos ningún atentado en contra de particulares, llámense empresarios, comerciantes o periodistas se ha aclarado, y llevado a juicio a los culpables.
Por el contrario, muchos de los funcionarios señalados de tener responsabilidad directa o indirecta en los operativos policiacos para desalojar al magisterio ( junio del 2006), atacar las barricadas, armar indagatorias judiciales que después se caerían para detener a inocentes, etcétera, han sido premiados o ascendidos en su carrera política.
Ahora que en la ciudad de México se escuchan discursos y ratificación de compromisos, las oaxaqueñas y oaxaqueños nos debemos preguntar en dónde están todos ésos funcionarios, policías, procuradores y servidores públicos, de nivel estatal y municipal que debieron ser llamados a cuentas para responder ante la justicia sobre las atrocidades cometidas.
Usted mismo se responderá: siguen estando en el gobierno en diferentes puestos, como dirigentes del partido oficial y de organizaciones del tricolor; como legisladores o aspirantes a serlo, o bien sumados a la nómina como asesores aunque estén fuera de Oaxaca.
Ulises Ruiz podrá presumir avances en el combate a la delincuencia, apoyado en cifras arregladas; pintando allá, en la capital del país, una realidad que no corresponde con lo que día a día, vivimos y sufrimos los oaxaqueños; pero jamás podrá mentirle a la historia que al final de cuentas lo va a juzgar a él, a su gobierno y a sus colaboradores y cómplices.
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viernes, 28 de noviembre de 2008

Amenazas e impunidad

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
Existe el riesgo de que en los dos años que le restan al régimen, el ambiente en Oaxaca se torne mucho más peligroso, debido entre otras cosas a la impunidad que envuelve a casi el 100 por ciento de los crímenes y abusos que se han cometido contra la población por parte de particulares y de servidores públicos.
Cuando un delito no es investigado ni perseguidos sus autores, una consecuencia natural es que quienes lo han cometido se sienten con la suficiente libertad para reincidir. Pero lo más grave es que sectores predispuestos a hacer daño, aprovechan este ambiente para cometer fechorías.
El 25 de octubre pasado, un grupo no identificado levantó al periodista Pedro Matías y tras inferirle tortura psicológica, lo fueron a tirar en Tlacolula.
Un mes después no hay ningún resultado de la indagatoria, y se presume que nunca exista, a pesar de las explicaciones con que salga el procurador. Días después, al parecer, se llevaron al periodista radiofónico José Luis Ceballos, a quien lo amedrentaron con la misma frase: “ bájale de huevos…..”
Sabemos de otro colega que esta semana presentó una denuncia ante la Fiscalía Especializada en Atención a Delitos contra Periodistas de la PGR, radicada en Oaxaca, porque el hostigamiento ha sido tal que las amenazas empiezan a preocuparle.
El manto de impunidad que prevalece en la entidad puede envolver también a la clase política, como ha sucedido con los empresarios que han sufrido en carne propia secuestros y amenazas, principalmente.
Y ya lo estamos viendo, en el caso que ahora aqueja al diputado convergente Benjamin Robles Montoya quien tuvo a principios de año la mala fortuna que su hijo, Luis Alonso, se viera involucrado en un fatal accidente automovilístico donde murió uno de sus entrañables amigos. Éste era hijo nada menos que del presidente del Consejo General del Instituto Estatal Electoral, José Luis Echeverría, quien como se recordará fue señalado de avalar el gran fraude de que se quejó la oposición en el 2004 para permitir el arribo de Ulises Ruiz al poder.
Dicen bien que a los familiares uno no los puede escoger, pero a los amigos sí, por lo que una gran amistad terminó en tragedia, debido a la irresponsabilidad juvenil de la que no se pueden sustraer ambas familias.
El caso es que el homicidio culposo acreditado al conductor, se zanjó mediante oneroso arreglo económico dado que inicialmente el padre del joven Irving así lo aceptó, aunque el dinero haya ido a parar a una institución de beneficencia.
El sentido común les hizo ver a ambas partes que era mejor un mal arreglo al principio que un buen pleito. Sin embargo, recientemente Echeverría pidió revivir el caso, no importando que la memoria de su vástago se vuelva a manosear mediáticamente, con el consabido daño que le cause a la familia en general.
Benjamín Robles aduce que son motivos políticos los que se esconden detrás de la reapertura del caso, en el marco de las disputas y rencillas que no se apaciguan en Oaxaca desde el 2004, y más recientemente del 2006 a la fecha.
Las encuentra en el deseo de venganza personal que hierve en la parte demandante, pero mucho más a motivaciones de sus jefes superiores, encabezados por Jorge Franco y Ulises Ruiz para cobrarle facturas políticas debido al carácter contestatario que asume Benjamin ante el régimen priista.
Este asunto privado se tornó público, pero ahora se denuncia que se trata de hacer uso faccioso de la justicia con el fin de perjudicar al hijo de Benjamín, y buscar que pague con cárcel.
Si en Oaxaca la justicia no estuviera dominada por el poder político, el caso debiera dirimirse en los tribunales de manera normal, pero nadie cree que no vaya a pesar la consiga política.
Ahora conocemos denuncias, por voz del padre de Luis Alonso, que cada vez son más frecuentes las amenazas de muerte que se ciernen sobre su hijo; investigarlas es obligación de las autoridades para que no se sumen al ambiente de crispación que no cesa en Oaxaca.
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jueves, 27 de noviembre de 2008

Por la paz

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
Los lamentables hechos – destrozos , pintas y violencia- que se sucedieron a lo largo de la megamarcha del martes y al final del mitin en el atrio de Catedral, evidencian la falta de madurez – unos más, otros menos- de dos organizaciones plenamente confrontadas como son el FPR y Vocal, que con sus posturas polarizadas están metiendo a la APPO y el magisterio en un callejón delicado, diferencias que tendrán que tratarse para cuando se realice el congreso de refundación del mismo.
Mientras tanto, los roces y golpes de que fuimos testigos, fueron la nota que destacaron muchos medios de comunicación acostumbrados a la descalificación de todo aquello que huela a disidencia respecto al gobierno de Ulises Ruiz. Algunos notoriamente de derecha, otros oficialistas y otros más desorientados, pero el caso es que no pudieron resistirse a abonar más en el descrédito permanente en que se ha mantenido a la protesta social.
Tampoco pueden ni deben ocultarse estas muestras de intolerancia, pero deben tratarse en su justa dimensión. Frente a las más de 30, 40 mil o 50 mil personas que marcharon de manera ordenada pero enérgica, destacaron lamentablemente las acciones de medio centenar de personas que rompiendo con los acuerdos colectivos, causan destrozos en algunos comercios y fachadas.
Como todo aquél o aquella que se sienta con presencia política pretende tomar la palabra en los mítines, quien no lo hace manifiesta de cualquier manera su inconformidad y es lo que pasó el martes. Sin embargo, a las descalificaciones verbales prosiguieron los golpes por cuestiones ideológicas y políticas, lo que nos recordó tantos episodios de infantilismo de izquierda que han enfrentado los procesos sociales.
En Sinaloa, en Guerrero, en Jalisco, en Oaxaca, ya pasamos por la época de los llamados “enfermos” que terminaron en violencia, incluso criminal, en contra de quienes no coincidían con sus posturas política y se consideran enemigos a eliminar, no adversarios; es lo que debe de impedirse a tiempo que retoñe en Oaxaca, mucho más cuando a través de estas manifestaciones se exuda la frustración ante los golpes que propina el Estado.
Tampoco se salvan quienes han decantado por la vía electoral o que forman parte a través de partidos del Sistema Político. ¿Pero no acaso el magisterio mismo, desconoce a Ulises Ruiz como gobernador pero al mismo tiempo se sienta con funcionarios del gobierno estatal y del gobierno federal para promover sus pliegos petitorios?
Frente a las multitudes que se vieron por la mañana, por la tarde un grupo de ciudadanos, de organizaciones civiles y muchos a título personal, marcharon del templo de Santo Domingo a la Catedral, en una especie de procesión que buscó en el mensaje de la fe encontrar el camino para enfrentar la falta de justicia que se respira en Oaxaca.
Presidida por un grupo de sacerdotes, entre ellos Alejandro Solalinde, la celebración dio un toque diferente a la efeméride, porque se leyó un documento suscrito por 44 párrocos de la diócesis oaxaqueña, la de Tehuantepec, la de Puerto Escondido y la prelatura de Huautla de Jjiménez, que en tono severo da cuenta de los hechos que han agraviado a los oaxaqueños y oaxaqueñas. Asimismo, anima a todos aquellos y aquellas que han seguido luchando por la justicia, por la paz y a quienes siguen perseverando en sus ideales sin negociar o vender su conciencia.
Presentes estuvieron ex presos políticos y sus familiares, así como también aquellos que por diversos medios exigen justicia o que liberen a sus compañeros: a los suyos. A todos ellos, y a quienes han sufrido toda clase de injusticas, estuvo dirigido el mensaje de los sacerdotes que con este gesto demuestran su alto compromiso con los valores de libertad, paz y justicia que todo buen cristiano desea para sus semejantes.
Tras al recuento en donde actualizan los agravios a partir de la incriminación de Juan Manuel Martínez Moreno y coacusados del asesinato de Brad Will, reparando en el agravio sufrido recientemente por el periodista Pedro Matías, los clérigos exhortan a todo aquél ciudadano que se sienta impelido por la injusticia, a seguir aportando con lucidez y valentía todo lo que puede dar un nuevo rumbo a la democratización y liberación de la sociedad oaxaqueña.
Frente a la forma como acabó el mitin de la mañana, por la noche, se sirvieron tamales y café en fraternal convivencia.
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miércoles, 26 de noviembre de 2008

La doctora Bertha

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
El hecho más significativo y simbólico de la megamarcha realizada ayer por miles y miles de integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y del sindicato magisterial, no sólo fue el anuncio de que aún con las rencillas internas la APPO camina hacia su refundación – y por qué no, su disolución, si es que como se advierte desde dentro no logran ser superadas las enormes diferencias que las diversas expresiones han mantenido como resultado de dos años de desgaste, de actos represivos en contra de sus integrantes y de la intromisión del gobierno en sus nunca bien ordenadas estructuras.
También del aventurerismo político expresado ayer mismo durante la caminata cuando grupos de jóvenes asociados al movimiento - aunque todo mundo corra a deslindarse- se dedicaron al pintarrajeo de fachadas y negocios que si bien algunos de ellos, notables, no son capitales oaxaqueños, resienten físicamente una especie de resquemor social por todos los agravios cometidos por el gobierno de Ulises Ruiz y por el régimen federal que ha sido, como lo hemos dicho aquí, el gran paraguas de impunidad que permite que los abusos y detenciones se sigan repitiendo.
La visión de que en Oaxaca, aún contra lo que se diga, persiste una enorme insolencia gubernamental, dado que no se han aclarado las más de 23 muertes oficialmente reconocidas y tampoco castigado la responsabilidad oficial por los cientos de detenidos y lesionados, estuvo en la mente de quienes cansados de tanto caminar, encontraron en el zócalo y la alameda un remanso para escuchar, uno a uno, a los oradores en turno.
Lo ha ratificado en esta fecha la Comisión Civil Internacional de Observación por los Derechos Humanos que destaca, dos años después de los graves enfrentamientos, que los gobiernos estatal y federal no han castigado las violaciones a los derechos fundamentales de los oaxaqueños y las oaxaqueñas. Y por el contrario, en lugar de procesar a funcionarios o servidores públicos como autores materiales e intelectuales de tanto agravio, sigue criminalizando la protesta social y causando más daños colaterales a la sociedad y a sus sectores, incluyendo a los medios de comunicación.
Aunque un grupo de sus malquerientes lanzó algunos gritos de rechazo cuando Flavio Sosa Villavicencio hacía uso de la palabra, y pese a que en lugar de atender el mitin los maestros organizaban su regreso o pasaban lista con sus supervisores, lo más destacado de la conmemoración del segundo aniversario de la gran represión fue el regreso de la doctora Bertha Muñoz, conocida como ”La doctora escopeta”, quien fue una de las voces distintivas del movimiento a través de Radio Universidad y las estaciones comerciales y oficiales tomadas en el 2006. Podrá decirse que es incendiaria de la palabra, pero nadie puede regatearle dentro del movimiento la enorme autoridad moral que persiste en ella.
La profesionista pidió públicamente perdón por haberse exiliado de Oaxaca durante 2 años, debido, a que tuvo miedo de morir ante las amenazas de grupos paramilitares y del gobierno de atentar contra su vida.
Sin embargo, fue recibida con ovaciones, y el compromiso público de reintegrarse a la lucha con rumbo a la refundación de la APPO, lo que indica que el movimiento sabe respetar las decisiones de quienes por temor u otros motivos consideraron, después del 25 de noviembre, que lo mejor era ausentarse, y no precisamente huir de la responsabilidad compartida que todo simpatizante por una causa tiene.
Decía sabiamente El Ché que en una lucha no sobra el que se queda ni hace falta el que se va, asumiendo que todos son importantes pero no hay indispensables, sino solamente el pueblo, que sigue causas, no caudillos. Los movimientos sociales también, no precisan de héroes ni deben caer en la victimización engañosa.
Lo que es imperdonable, sin duda, es la alta traición, y esto no ha sido comprobado en el caso de la doctora Bertha ni en la mayoría de las figuras que por efectos del seguimiento mediático han destacado como voceros o personalidades fuertes de la APPO y del magisterio, y de todo el movimiento social y político que la misma tarde de ayer, se siguió manifestando en silencio, con plegarias y rezos que también son válidos porque fortalecen el espíritu .
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martes, 25 de noviembre de 2008

Hacia el futuro

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
Ya se han hecho demasiados balances – y algunos muy valiosos como los de Victor Raúl Martínez- sobre las fortalezas y debilidades del movimiento en la cresta del conflicto del 2006 y la respuesta violenta del Estado que se manifestó en el desmantelamiento de las barricadas, la ocupación de la ciudad y posteriores actos represivos como el del 25 de noviembre que puso a la protesta social contra la pared.
El exceso de confianza sobre un movimiento que para el mes de octubre exhibía grietas en su conducción, la subestimación de la capacidad ofensiva del Estado contra la población rebelde y la decisión del gobierno de Vicente Fox de no dejarle un problema vigente a Felipe Calderón, aunque en ello permitiera la permanencia de Ulises Ruiz, fueron algunas de las razones que condicionaron la embestida final para antes que asomara el mes de diciembre.
El aventurerismo orgulloso de algunos sectores de la APPO y el magisterio, que ante la presencia de la Policía Federal Preventiva en el centro de la ciudad pretendían mostrar el músculo del movimiento, hizo caer en la trampa a miles de personas que marchaban en esta fecha como si fuera un día cualquiera.
Los resultados fueron dramáticos: cientos de mujeres y hombres detenidos, golpeados y humillados por las diferentes policías que actuaban bajo un solo mando, mismos que fueron a dar a los hospitales y a prisiones incluso fuera del estado, como en Nayarit.
La caza de los dirigentes- como Flavio Sosa y varios más- no tardaría mucho, porque aún y cuando estaban pactados diálogos en Gobernación, el movimiento estaba boca abajo, curándose las heridas, litigando la salida de los presos - o al menos su regreso a cárceles estatales-, mientras los maestros, por los acuerdos de finales de octubre, se reintegraban a sus labores escolares.
A pesar de que los errores fueron costosos, el movimiento se fue restableciendo en los primeros días del 2007 mediante marchas que si no fueron tan numerosas, revelaron que las causas seguían estando vigentes, pues ninguna de ellas – mucho menos la salida de Ulises - había sido satisfecha, salvo promesas de cumplimiento con el sindicato magisterial como la devolución de escuelas, etcétera, cosa que por cierto aún está en un lento proceso.
El 2007 sería un año difícil, contando con la nueva represión del mes de julio donde la víctima más notoria fue Emeterio Merino; sin embargo a lo largo de estos meses y en un periodo que se prolongó hasta el año que está por terminar, fueron quedando libres, en su mayoría por falta de pruebas, decenas de prisioneros.
Hoy sin embargo, quedan varias personas recluídas, incluyendo a Pedro Castillo Aragón, Victor Hugo Martínez Toledo y Miguel Ángel García, aunque no todos fueron detenidos en el 2006. Pero también tres habitantes de Xanica, 11 de la región loxicha ( desde 1996); otros tantos en el Istmo de Tehuantepec; los de San Juan Copala, los de Yosotatu, y recientemente, Juan Manuel Martínez Moreno, a quien de manera monstruosa, le tratan de acreditar el crimen del camarógrafo estadounidense Brad Will.
La conmemoración de la gran represión del 25 de noviembre es ocasión para exigir la salida de quienes están privados de la libertad, incluso desaparecidos- como es el caso de los dos integrantes del EPR y del indígena chatino Lauro Juárez-, así como para denunciar los absurdos procesos en contra de otros activistas a quienes quiere acreditárseles responsabilidad penal en el crimen del periodista de Indymedia.
Ahora que se ha integrado una dirigencia seccional con mayor legitimidad, y que se hacen aprestos para reiniciar el análisis al interior de la APPO que lleve a su refundación, quienes en el 2006, incluso en años anteriores, siguen firmes en sus principios y en modificar el estado de cosas prevaleciente en Oaxaca, deben pensar hacia el futuro, no tanto en lo que se pudo hacer y no se hizo. La historia es reconfortante o dura como se le quiera ver, pero apostarle a los cambios que necesita la entidad es más importante, si es que no queremos ver gobernando a Ulises por interpósito títere en el 2010.
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lunes, 24 de noviembre de 2008

Calpulalpam en riesgo

Sociedad abierta

ERNESTO REYES
Ver un amanecer en Calpulalpam de Méndez – rodeado de montañas y un escenario de niebla que lucha contra el sol-, y caminar por sus calles, apenas despuntado el día, es un espectáculo inigualable, después de una noche helada que se amortigua con la chimenea de la cabaña donde se pernocta.
Contemplar el templo del siglo XVI- XVII, dedicado a San Mateo con sus hermosos retablos, fortalece el espíritu después de un año de viajes y viajes y de conocer gente, costumbres…y problemas.
He venido a enterarme por voz del presidente municipal, Delfino Germán Arreortúa García, que el 22 de febrero pasado el secretario de Turismo acompañado de Ulises Ruiz, acudieron a esta comunidad serrana a entregarles el nombramiento como “Pueblo Mágico”. Ocupa el lugar 33 de los 35 que existen a nivel nacional.
Dicha denominación requirió de un prolongado examen tomando en cuenta 8 requisitos: el involucramiento de la sociedad y autoridades locales, instrumentos de planeación y regulación, impulso al desarrollo municipal, oferta de servicios y atractivas, valor singular, magia de la localidad, condiciones de espacios territoriales, impacto del turismo en la localidad y áreas de influencia, y desarrollo de capacidades locales.
Amén de contar con una cultura y gastronomía locales, usos y costumbres y buen manejo de sus bosques que les generó en 2002 un reconocimiento del Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza, Calpulalpam fue cuna de Miguel Méndez, integrante de la tercia de liberales serranos -con Marcos Pérez y Benito Juárez- que mucho tuvieron que ver en la afirmación de estas ideas en el Oaxaca posindependiente.
Dice el presidente que a raíz de que otorgaron tal distinción, la comunidad comenzó a aplicarse en diversas faenas para mejorar la limpieza, el cuidado de sus calles y casas, parques públicos y jardines.
Asimismo, empezaron a esmerarse en brindar mejores servicios y una atención más eficiente en los diferentes atractivos como los paseos de ecoturismo que lo llevan a uno al Mirador, a las Grutas, a la “Y” o a practicar montañismo, así como la recuperación de la arquitectura vernácula que ha distinguido a la Sierra Juárez.
Sin embargo, con la temporada de lluvias que acaba de pasar, poco les duró el gusto a los vecinos porque de un tiempo a esta fecha la afluencia turística comenzó a decaer, pero no porque los servicios ni los precios hayan asustado a todo aquél que buscara de un espacio de relajamiento para descansar, incluyendo la medicina tradicional que aquí se practica.
Lamentablemente ha sido por causas externas por las cuales Calpulalpam está en riesgo de perder en los próximos meses la denominación de “Pueblo Mágico”. Y en esto, tienen por supuesto una importante responsabilidad las autoridades estatales.
Resulta que los viajeros empezaron a quejarse de las pésimas condiciones que observa el tramo carretero entre Ixtlán de Juárez a Calpulalpam, en la vía que comunica además a los llamados sectores Zoogocho y Talea de Castro, pasando por Santiago Xiacuí, Natividad, San Pedro Nolasco y otras localidades.
Aunque las autoridades municipales quisieran, con sus exiguos recursos no podrían remediar esta situación, pues corresponde al gobierno oaxaqueño atender las necesidades de reparación y rehabilitación de lo que alguna vez fue una cinta asfáltica.
La gente que aún con toda esta incomodidad los visita, les dice consternada: “El pueblo está bonito, se descansa muy bien, pero para llegar está muy difícil. No creo que regresemos”.
Son apenas 10 kilómetros, los que separan a Calpulalpam de Ixtlán, más los 57 que los une con la carretera Oaxaca-Tuxtepec para llegar a la capital del estado, vía que si no está en excelentes condiciones, por lo menos se puede transitar.
Cabe recordar que desde febrero, está corriendo el plazo de dos años otorgado por Turismo para mejorar las condiciones de Calpulalpam, pues de lo contrario, les podrían retirar dicha distinción. Sería un crimen condenarlos al olvido, así como a todas las comunidades que emplean a esta carretera para comunicarse.
Y no va a ser por nosotros, dice el munícipe, sino porque estamos esperando la ayuda estatal que nunca llega. El pueblo es mágico, sus autoridades, no, concluye.
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