Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Antes que acabara el año, en esta capital se hizo le presentación del libro Memorial de Agravios, un cuidadoso compendio de fotografías alusivas al movimiento social del 2006 y algunos hechos posteriores, como el ataque policiaco, donde cayera molido a golpes Emeterio Merino y muchos más.
El compromiso de artistas plásticos como Rubén Leyva, quien desde los años setenta en la escuela de Bellas Artes, no olvida su raigambre social y sabe del trauma que significa la represión y el autoritarismo gobernante, da vida a un volumen de 207 fotografías de reporteros gráficos locales, nacionales y extranjeros que fueron testigos de estos acontecimientos.
He tenido oportunidad de leer los textos elevados a categoría de crónica y discusión de los alcances y límites de esos meses cruciales para el futuro de Oaxaca, obsequiados por Jorge Pech Casanova, Fernando Solana Olivares, Abraham Nahón, Luis Hernández Navarro y Fernando Matamoros Ponce.
No hay mejor mirador, ha dicho alguien, que la lente de un fotógrafo, y añadimos ahora, la de un videoasta, porque la tecnología ha sumado ya, a la cámara de video que es manipulada ahora, hasta por un aficionado, para recoger historias.
Ver una fotografía, dice otro, es como ver la realidad a través de una ventana. Como lo entendió el considerado padre del fotoperiodismo, Robert Capa ( o Kappa, como quiera llamársele) quien cubriendo la Guerra Civil Española hizo famosa la foto mundialmente llamada “muerte de un miliciano”, donde se describe el momento casi exacto en que un combatiente cae en el fragor de la batalla.
Algo similar, pero en contrario, le sucedió al camarógrafo estadounidense Brad Will aquél 27 de octubre, cuando filmó el momento en que priistas de Santa Lucía lo hieren de muerte. Muerto 20 años después en Vietnam, cuando pisó una mina, Capa popularizó una frase que describe el peligro en que corren los profesionales de la imagen cuando cubren un acontecimiento: “ Si tus fotos no son lo suficientemente buenas es que no te has acercado lo suficiente”.
En la historia de la fotografía que trata de recuperar momentos históricos irrepetibles – y quién no, si no los fotógrafos y fotógrafas- hay muchos casos de reconocidos artistas de la lente que han intervenido en conflictos bélicos y sociales. En México muchos fotógrafos de prensa o fotoperiodistas pasaron a la historia cubriendo desde la Revolución Mexicana, cuando ya la fotografía estaba en su apogeo, hasta los movimientos campesinos, sindicales, sociales e incluso armados que han cambiado la faz del México que habitamos. El 68 fue uno de ellos, el 71 y el levantamiento zapatista.
Lástima que los fotógrafos oaxaqueños de entonces, algunos de los cuales están vigentes, no sistematizaron la ocupación de tierras, la toma de empresas, los paros comerciales, las manifestaciones callejeras y los actos de represión cometidos por los gobiernos más represivos de la historia oaxaqueña: Edmundo Sánchez Cano, Manuel Mayoral Heredia y Manuel Zárate Aquino, quienes en su satrapía fueron superados, sin embargo, por Ulises Ruiz.
Acaso Rafael Donis y Graciela Iturbide, lograron retratar el renacimiento de la insurgencia juchiteca, pero esta no tuvo la dimensión de la que vivimos los oaxaqueños.
De ahí que tengan notoriedad, los trabajos de prisa ante el cierre de edición o la urgencia de enviarlos a las agencias de noticias o medios convencionales o alternativos de este grupo de fotógrafos oaxaqueños, y otros de otras latitudes que documentaron los momentos más estremecedores de la erupción social. Fue su oportunidad de decir: estuvimos presentes, nadie nos lo contó, y se los muestro, como dice Juan Carlos Reyes, “para que el horror ( de la represión) no se repita.”
Sirvan estas líneas para reconocer el trabajo de Blanca Hernández, Alicia Huerta, Gabriela León, Marcela Taboada, Félix Reyes, Ezequiel Leyva, Mario Jiménez, Jorge Santiago, Katie Orlinsky, Jorge Luis Plata, Max Núñez, Jorge Santiago, Baldomero Robles, Fabrizzio Velasco, Barak Torres, Bruno Varela, Luis Cruz, Edson Caballero, Heinrich Schulze, y otros más que muestran su calidad periodística y artística.
Desafortunadamente no están todos quienes en el marco del conflicto consignaron imágenes del semestre más difícil que hemos vivido los oaxaqueños frente a la falta de sensibilidad del Estado para cortar uno de sus miembros purulento y teñido de sangre que con su podredumbre ha invadido el tejido social.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
www.sociedadabiertareyes.blogspot.com/
martes, 23 de diciembre de 2008
lunes, 22 de diciembre de 2008
Racismo de la PGR
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Un rancio olor a racismo se desprende de la postura recientemente expresada por parte de la Procuraduría General de la República, en el sentido de negar, a través de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas, que el asesinato de las comunicadoras triquis Teresa Bautista y Felícitas Martínez, ocurrido el 7 de abril pasado, haya sido por su labor al frente de un micrófono y por ende, por las funciones de comunicación que ejercían en la emisora.
La burda conclusión del titular de la FEADP, Alberto Orellana Wiarco es que ellas “fueron víctimas circunstanciales de una agresión que iba dirigida al conductor del vehículo donde ellas viajaban” y su asesinato “no tuvo que ver con el ejercicio de comunicación que desempeñaban en La Voz que Rompe el Silencio”.
Simple y llanamente, porque según el razonamiento del Fiscal, las comunicadoras estaban en el momento y lugar equivocado. Y por qué no decirlo, siguiendo esta “lógica” absurda, por haber nacido en el tiempo, en el país y en la zona en donde nunca debieron estar.
Frente a la conclusión torpe y subjetiva de la PGR, la Red de Radios Indígenas Comunitarias del Sureste Mexicano, elevó una enérgica protesta señalando en documento público que en el Informe presentado el pasado 9 de diciembre, la PGR elude su responsabilidad en la investigación y declina su competencia hacia la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca.
David Peña, abogado de la Red, afirma que del análisis del expediente no se desprende ninguna línea de investigación o información cierta que permita sustentar las declaraciones del Fiscal. Por tanto, dichas declaraciones son infundadas, faltan a la verdad e inciden de manera negativa en las investigaciones que aún desarrolla la PGR.
En ninguna de las actuaciones que realizó inicialmente la Procuraduría oaxaqueña se desprende línea de investigación o declaración de testigos o sobrevivientes que descarten una posible agresión por la labor que desempeñaban Felícitas y Teresa. De las 5 líneas de investigación que existen sobre el caso, una de ellas valora la posibilidad de que hayan sido asesinadas precisamente por su labor de comunicación indígena en la Radio de San Juan Copala.
Es más: ninguna de estas vertientes ha sido suficientemente agotada, investigada, ni profundizada por la autoridad ministerial para poder determinar la motivación del ataque.
La mecánica de los hechos del doble homicidio – aclara el abogado- no arroja ningún elemento para suponer que el ataque iba dirigido solamente al conductor de vehículo ni para suponer que ambas locutoras murieron incidentalmente o de manera circunstancial.
En Oaxaca mucha gente sabe – sobre todo las autoridades que incluso se niegan a enviar elementos de seguridad a la zona- que existen elementos políticos y sociales en la región Triqui que permiten suponer una agresión hacia las locutoras por el ejercicio de comunicación e investigación que realizaban.
Por ello sorprende a indigna que además de no conocer el expediente ni las condiciones sociales y políticas de la región Triqui, Orellana intente desviar la atención del caso concluyendo que Teresa y Felícitas no fueron asesinadas por el ejercicio de su profesión.
Lo más lamentable es que al deslindar su responsabilidad, el Fiscal traslada el asunto al fuero común, es decir, a las autoridades de procuración de justicia de Oaxaca, que tan magros resultados exhiben en los cuatro años de la administración encabezada por Ulises Ruiz, y por su procurador, Evencio Nicolás Martínez.
Los integrantes de la Red solicitan, por ello, una reunión con el Fiscal para que demuestre técnica y pericialmente como llegó a esta conclusión. Pero en caso de no poder demostrar su dicho, que se retracte públicamente o bien que corrija la posición frente a los medios de comunicación y frente a las familias, compañeros y amigos de Teresa y Felícitas.
A esta petición nos sumamos desde este espacio, porque a falta de resultados de una Fiscalía que resultó inútil, a la indefensión milenaria de los pueblos indígenas, se suma este tufo de racismo al suponer que los triquis ni siquiera son humanos, ni inteligentes ni mucho menos comprometidos para defender a los suyos de la misma violencia absurda que se ensañó en las prometedoras vidas de Felícitas y Teresa, por quienes sus familiares y compañeros siguen clamando justicia.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
www.sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Un rancio olor a racismo se desprende de la postura recientemente expresada por parte de la Procuraduría General de la República, en el sentido de negar, a través de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas, que el asesinato de las comunicadoras triquis Teresa Bautista y Felícitas Martínez, ocurrido el 7 de abril pasado, haya sido por su labor al frente de un micrófono y por ende, por las funciones de comunicación que ejercían en la emisora.
La burda conclusión del titular de la FEADP, Alberto Orellana Wiarco es que ellas “fueron víctimas circunstanciales de una agresión que iba dirigida al conductor del vehículo donde ellas viajaban” y su asesinato “no tuvo que ver con el ejercicio de comunicación que desempeñaban en La Voz que Rompe el Silencio”.
Simple y llanamente, porque según el razonamiento del Fiscal, las comunicadoras estaban en el momento y lugar equivocado. Y por qué no decirlo, siguiendo esta “lógica” absurda, por haber nacido en el tiempo, en el país y en la zona en donde nunca debieron estar.
Frente a la conclusión torpe y subjetiva de la PGR, la Red de Radios Indígenas Comunitarias del Sureste Mexicano, elevó una enérgica protesta señalando en documento público que en el Informe presentado el pasado 9 de diciembre, la PGR elude su responsabilidad en la investigación y declina su competencia hacia la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca.
David Peña, abogado de la Red, afirma que del análisis del expediente no se desprende ninguna línea de investigación o información cierta que permita sustentar las declaraciones del Fiscal. Por tanto, dichas declaraciones son infundadas, faltan a la verdad e inciden de manera negativa en las investigaciones que aún desarrolla la PGR.
En ninguna de las actuaciones que realizó inicialmente la Procuraduría oaxaqueña se desprende línea de investigación o declaración de testigos o sobrevivientes que descarten una posible agresión por la labor que desempeñaban Felícitas y Teresa. De las 5 líneas de investigación que existen sobre el caso, una de ellas valora la posibilidad de que hayan sido asesinadas precisamente por su labor de comunicación indígena en la Radio de San Juan Copala.
Es más: ninguna de estas vertientes ha sido suficientemente agotada, investigada, ni profundizada por la autoridad ministerial para poder determinar la motivación del ataque.
La mecánica de los hechos del doble homicidio – aclara el abogado- no arroja ningún elemento para suponer que el ataque iba dirigido solamente al conductor de vehículo ni para suponer que ambas locutoras murieron incidentalmente o de manera circunstancial.
En Oaxaca mucha gente sabe – sobre todo las autoridades que incluso se niegan a enviar elementos de seguridad a la zona- que existen elementos políticos y sociales en la región Triqui que permiten suponer una agresión hacia las locutoras por el ejercicio de comunicación e investigación que realizaban.
Por ello sorprende a indigna que además de no conocer el expediente ni las condiciones sociales y políticas de la región Triqui, Orellana intente desviar la atención del caso concluyendo que Teresa y Felícitas no fueron asesinadas por el ejercicio de su profesión.
Lo más lamentable es que al deslindar su responsabilidad, el Fiscal traslada el asunto al fuero común, es decir, a las autoridades de procuración de justicia de Oaxaca, que tan magros resultados exhiben en los cuatro años de la administración encabezada por Ulises Ruiz, y por su procurador, Evencio Nicolás Martínez.
Los integrantes de la Red solicitan, por ello, una reunión con el Fiscal para que demuestre técnica y pericialmente como llegó a esta conclusión. Pero en caso de no poder demostrar su dicho, que se retracte públicamente o bien que corrija la posición frente a los medios de comunicación y frente a las familias, compañeros y amigos de Teresa y Felícitas.
A esta petición nos sumamos desde este espacio, porque a falta de resultados de una Fiscalía que resultó inútil, a la indefensión milenaria de los pueblos indígenas, se suma este tufo de racismo al suponer que los triquis ni siquiera son humanos, ni inteligentes ni mucho menos comprometidos para defender a los suyos de la misma violencia absurda que se ensañó en las prometedoras vidas de Felícitas y Teresa, por quienes sus familiares y compañeros siguen clamando justicia.
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sábado, 20 de diciembre de 2008
Sin reposo
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
“El músculo duerme, la ambición descansa”…dice el tono melancólico del tango. Aunque nadie puede mandar a descansar a la política, muchas actividades de gobierno entran en una especie de hibernación, aunque los problemas no tengan reposo en una entidad tocada por una crisis de gobernabilidad que muchos niegan.
En la víspera de las verdaderas vacaciones, la sección 59, no reconocida oficialmente aunque el propio gobierno la prohijó, termina usando tácticas y métodos de la 22 con los que estaban en desacuerdo, plantándose en el zócalo capitalino, ante la mirada curiosa del turismo en plena temporada decembrina.
El zócalo luce como si la vida oaxaqueña transcurriera sin sobresaltos, como en otros tiempos dirían los mayores, cuando la vieja Antequera era apenas unas cuantas manzanas donde todos se conocían. Hoy, la aglomeración de gente y vehículos de motor complica la repetición de calendas y posadas que en otros tiempos eran delicia de los lugareños.
También una torpeza de militares a punto estuvo de causar una tragedia en Santiago Lachivía, Yautepec, donde en agosto los soldados acribillaron a dos campesinos, entre ellos al Agente Municipal. Crímenes que siguen sin castigo, y todavía sus jefes permiten que continúen cometiendo abusos con el pretexto de la lucha antinarcóticos.
Tanto ha cambiado la vida que la presentación de un libro de fotografías ( Memorial de agravios, realizado con imágenes del 2006) concentra la atención de buen número de personas, acto que termina, a falta de preguntas para los presentadores, evocando los gritos y las consignas del movimiento popular de hace dos años. Mejor muestra de que la sociedad está viva, y espera cualquier resquicio para anunciar que no se olvidan los agravios. Y que más tarde que temprano- sin el afán de venganza, aunque sí en un ánimo justiciero- los responsables tendrán que pagarlos.
Se repite hasta la saciedad el nombre de Ulises, asociado con el mal, aunque busque purificarse con bálsamos espirituales. Resalta otro, el de El chucky, seguro beneficiario del delfinato, amo y señor de partidos y eventuales candidaturas, aunque estén disfrazados de “bandera blanca” o del cuidado al medio ambiente.
FIRMAS POR JUAN MANUEL
Ante la proximidad de que la Juez Quinto de Distrito, Rosa Iliana Noriega Pérez, dicte por estos días sentencia en contra o a favor de la libertad de Juan Manuel Martínez Moreno, se ha estado invitando a quienes creen en su inocencia, a que envíen peticiones a la juzgadora para pedirle tomar en cuenta los argumentos esgrimidos por la defensa en el sentido de que es inocente, como se le acusa, de la lamentable muerte de Brad Will.
En esta breve pero intensa campaña de firmas se convoca tanto a organizaciones como individuos a que se dirijan mediante una carta a la juez de amparo y le demanden una actuación respetuosa de los derechos humanos.
Las cartas pueden enviarse por fax a la Lic. Rosa Iliana Noriega Pérez, Juez Quinto de Distrito. Calle Amapolas 1202, colonia Reforma, Oaxaca, Oaxaca, México, CP 680000. Los teléfonos son: 51 35640 y 51 32351. La familia de Juan Manuel y sus amigos lo van a agradecer.
La misiva debe decir, entre otras cosas, lo siguiente:
“Juan Manuel Martínez Moreno (acusado injustamente de la muerte de Brad Will) y sus familiares, el Comité 25 de noviembre y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, consideramos que la Juez Quinto de Distrito debe tomar en consideración las irregularidades que presenta la acusación y revocar el auto de formal prisión dictado por el C. Juez Cuarto Penal del Centro de Oaxaca.
Pese a que se confía en que analizará minuciosamente el caso y que resolverá con plena autonomía se apela a su conciencia para que obre conforme a Derecho, sin recibir consignas de nadie.
La justicia penal tiene un gran reto: escuchar la consigna de quienes ver a Juan Manuel refundido en la cárcel por un delito que no cometió, o bien contribuir a restablecer la poca credibilidad de las instituciones para no castigar a un inocente.
Para mayor información, dirigirse al Comité de Liberación 25 de noviembre en Calzada de la República No. 209, col. Centro, Oaxaca, México, teléfono: 51 55603, y email: comite25noviembre@yahoo.com.mx
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
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ERNESTO REYES
“El músculo duerme, la ambición descansa”…dice el tono melancólico del tango. Aunque nadie puede mandar a descansar a la política, muchas actividades de gobierno entran en una especie de hibernación, aunque los problemas no tengan reposo en una entidad tocada por una crisis de gobernabilidad que muchos niegan.
En la víspera de las verdaderas vacaciones, la sección 59, no reconocida oficialmente aunque el propio gobierno la prohijó, termina usando tácticas y métodos de la 22 con los que estaban en desacuerdo, plantándose en el zócalo capitalino, ante la mirada curiosa del turismo en plena temporada decembrina.
El zócalo luce como si la vida oaxaqueña transcurriera sin sobresaltos, como en otros tiempos dirían los mayores, cuando la vieja Antequera era apenas unas cuantas manzanas donde todos se conocían. Hoy, la aglomeración de gente y vehículos de motor complica la repetición de calendas y posadas que en otros tiempos eran delicia de los lugareños.
También una torpeza de militares a punto estuvo de causar una tragedia en Santiago Lachivía, Yautepec, donde en agosto los soldados acribillaron a dos campesinos, entre ellos al Agente Municipal. Crímenes que siguen sin castigo, y todavía sus jefes permiten que continúen cometiendo abusos con el pretexto de la lucha antinarcóticos.
Tanto ha cambiado la vida que la presentación de un libro de fotografías ( Memorial de agravios, realizado con imágenes del 2006) concentra la atención de buen número de personas, acto que termina, a falta de preguntas para los presentadores, evocando los gritos y las consignas del movimiento popular de hace dos años. Mejor muestra de que la sociedad está viva, y espera cualquier resquicio para anunciar que no se olvidan los agravios. Y que más tarde que temprano- sin el afán de venganza, aunque sí en un ánimo justiciero- los responsables tendrán que pagarlos.
Se repite hasta la saciedad el nombre de Ulises, asociado con el mal, aunque busque purificarse con bálsamos espirituales. Resalta otro, el de El chucky, seguro beneficiario del delfinato, amo y señor de partidos y eventuales candidaturas, aunque estén disfrazados de “bandera blanca” o del cuidado al medio ambiente.
FIRMAS POR JUAN MANUEL
Ante la proximidad de que la Juez Quinto de Distrito, Rosa Iliana Noriega Pérez, dicte por estos días sentencia en contra o a favor de la libertad de Juan Manuel Martínez Moreno, se ha estado invitando a quienes creen en su inocencia, a que envíen peticiones a la juzgadora para pedirle tomar en cuenta los argumentos esgrimidos por la defensa en el sentido de que es inocente, como se le acusa, de la lamentable muerte de Brad Will.
En esta breve pero intensa campaña de firmas se convoca tanto a organizaciones como individuos a que se dirijan mediante una carta a la juez de amparo y le demanden una actuación respetuosa de los derechos humanos.
Las cartas pueden enviarse por fax a la Lic. Rosa Iliana Noriega Pérez, Juez Quinto de Distrito. Calle Amapolas 1202, colonia Reforma, Oaxaca, Oaxaca, México, CP 680000. Los teléfonos son: 51 35640 y 51 32351. La familia de Juan Manuel y sus amigos lo van a agradecer.
La misiva debe decir, entre otras cosas, lo siguiente:
“Juan Manuel Martínez Moreno (acusado injustamente de la muerte de Brad Will) y sus familiares, el Comité 25 de noviembre y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, consideramos que la Juez Quinto de Distrito debe tomar en consideración las irregularidades que presenta la acusación y revocar el auto de formal prisión dictado por el C. Juez Cuarto Penal del Centro de Oaxaca.
Pese a que se confía en que analizará minuciosamente el caso y que resolverá con plena autonomía se apela a su conciencia para que obre conforme a Derecho, sin recibir consignas de nadie.
La justicia penal tiene un gran reto: escuchar la consigna de quienes ver a Juan Manuel refundido en la cárcel por un delito que no cometió, o bien contribuir a restablecer la poca credibilidad de las instituciones para no castigar a un inocente.
Para mayor información, dirigirse al Comité de Liberación 25 de noviembre en Calzada de la República No. 209, col. Centro, Oaxaca, México, teléfono: 51 55603, y email: comite25noviembre@yahoo.com.mx
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viernes, 19 de diciembre de 2008
De una sola pieza
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Escucho una entrevista mañanera con Jesús Ortega, líder del “chuchismo” en el PRD, aparte presidente formal de este instituto político. Se transmite su inconsistencia ideológica cuando habla de asumir políticas de Estado en la lucha contra la inseguridad, y reconoce estar preparado para tomarse la foto con Felipe Calderón cuando sea necesario. Acepta no tener trato reciente con Andrés Manuel López Obrador y desliza que se castigaría a todo aquél perredista que apoye a candidatos de otro partido.
Contrastan estos figurines de la izquierda electoral mexicana con la actitud siempre congruente, aunque tiempo ya había dejado los reflectores por su avanzada edad, del recientemente fallecido, el profesor- aunque sin plaza- Othón Salazar Ramírez.
Hace tres semanas, cuando se integró aquí la edición Oaxaca del Frente Amplio Progresista, cuyas siglas las pelea como suyas, con la ayuda del IFE, la nueva dirigencia perredista, se tributó un minuto de silencio por el fundador del Movimiento Revolucionario del Magisterio y también del PRD.
Los viejos luchadores que estaban en la reunión y que siguen todavía en lucha, recordaron seguramente los grandes episodios que en su tiempo – los años cincuenta, sesenta –protagonizaron gente como Salazar, contemporáneo de Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Benita Galeana, Arnoldo Martínez Verdugo y tantos otros que dieron lustre con su honestidad y valentía a la militancia de izquierda que ahora se desdibuja por hechos y actitudes de dirigentes deslavados y sin moral revolucionaria.
La referencia a Othón Salazar y la lucha a la que se entregó por la democratización del sindicato magisterial debiera ser referencia de las nuevas generaciones de quienes siguen convencidos de que es posible cambiar a este sistema político, al Estado mismo, por uno donde ya no gobiernen los intereses económicos, sino de la gente de abajo, uno ennoblecedor en beneficio de los mejores intereses de la nación.
La falta de referencias históricas y de figuras morales por reconocer, hace que por ejemplo, en las manifestaciones que acá en Oaxaca se realizan, sobresalgan en las pancartas ínconos del comunismo internacional – Marx, Lenin, Mao, etcétera- y ni siquiera se tenga referencia de hombres como Othón Salazar y muchos otros que modestamente contribuyeron con su lucha, con su ejemplo, a que las cosas cambien en el país.
Enfrentado al caciquismo magisterial de Sánchez Vite, por encabezar la disidencia, Othón Salazar fue despojado de su plaza de maestro y así vivió 48 años más. Aún así, en lo más precario de su situación económica nunca se vendió y siguió siendo referencia indispensable de un luchador de izquierda, de los que se reclamaban comunistas y aplicaban la teoría revolucionaria.
A Othón Salazar lo sepultaron en su estado natal, Guerrero, sin la presencia de líderes que ahora se reclaman de izquierda, nada más que unos cuantos fieles a su causa. Pero al morir, siguió abrigando esperanzas de que aún como está el país, entregado a un solo grupo, surjan fuerzas capaces de impulsar una renovación a fondo y que en lugar de luchar por puestos y dinero, como es la práctica de muchos “izquierdistas”, existan algunos que tengan la suficiente autoridad moral para rescatar el rumbo perdido.
Acá en Oaxaca, en octubre pasado, en su natal San Jerónimo Sosola, Etla, de donde era presidente municipal, familiares y amigos sepultaron al profesor Antonio Gómez Vásquez, viejo luchador social, también en las filas del magisterio, del MRM, más joven, pero contemporáneo de Othón Salazar.
Gómez Vásquez fue integrante del Frente de Sindicatos y Organizaciones Democráticas de Oaxaca, el FSODO, y como tal participó en las manifestaciones de apoyo a los trabajadores y directivos de Noticias, durante el aciago 2005, y un año después en la APPO.
Luchador de causas, más que de puestos, a lo único que aspiró fue a gobernar a su pueblo, y lo logró tras reclamar el triunfo que le habían escamoteado ante el tribunal federal.
En los años setenta participó en el movimiento popular oaxaqueño, donde la vieja UABJO tuvo un papel destacado; también en la creación de la COCEO, y de tantos frentes de colonias, de campesinos, obreros y sindicatos donde nunca faltaba la presencia siempre solidaria del viejo Antonio.
Personajes como Othón Salazar y Antonio Gómez Vásquez, son hombres de una sola pieza. Es de justicia recordarlos.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
Escucho una entrevista mañanera con Jesús Ortega, líder del “chuchismo” en el PRD, aparte presidente formal de este instituto político. Se transmite su inconsistencia ideológica cuando habla de asumir políticas de Estado en la lucha contra la inseguridad, y reconoce estar preparado para tomarse la foto con Felipe Calderón cuando sea necesario. Acepta no tener trato reciente con Andrés Manuel López Obrador y desliza que se castigaría a todo aquél perredista que apoye a candidatos de otro partido.
Contrastan estos figurines de la izquierda electoral mexicana con la actitud siempre congruente, aunque tiempo ya había dejado los reflectores por su avanzada edad, del recientemente fallecido, el profesor- aunque sin plaza- Othón Salazar Ramírez.
Hace tres semanas, cuando se integró aquí la edición Oaxaca del Frente Amplio Progresista, cuyas siglas las pelea como suyas, con la ayuda del IFE, la nueva dirigencia perredista, se tributó un minuto de silencio por el fundador del Movimiento Revolucionario del Magisterio y también del PRD.
Los viejos luchadores que estaban en la reunión y que siguen todavía en lucha, recordaron seguramente los grandes episodios que en su tiempo – los años cincuenta, sesenta –protagonizaron gente como Salazar, contemporáneo de Valentín Campa, Demetrio Vallejo, Benita Galeana, Arnoldo Martínez Verdugo y tantos otros que dieron lustre con su honestidad y valentía a la militancia de izquierda que ahora se desdibuja por hechos y actitudes de dirigentes deslavados y sin moral revolucionaria.
La referencia a Othón Salazar y la lucha a la que se entregó por la democratización del sindicato magisterial debiera ser referencia de las nuevas generaciones de quienes siguen convencidos de que es posible cambiar a este sistema político, al Estado mismo, por uno donde ya no gobiernen los intereses económicos, sino de la gente de abajo, uno ennoblecedor en beneficio de los mejores intereses de la nación.
La falta de referencias históricas y de figuras morales por reconocer, hace que por ejemplo, en las manifestaciones que acá en Oaxaca se realizan, sobresalgan en las pancartas ínconos del comunismo internacional – Marx, Lenin, Mao, etcétera- y ni siquiera se tenga referencia de hombres como Othón Salazar y muchos otros que modestamente contribuyeron con su lucha, con su ejemplo, a que las cosas cambien en el país.
Enfrentado al caciquismo magisterial de Sánchez Vite, por encabezar la disidencia, Othón Salazar fue despojado de su plaza de maestro y así vivió 48 años más. Aún así, en lo más precario de su situación económica nunca se vendió y siguió siendo referencia indispensable de un luchador de izquierda, de los que se reclamaban comunistas y aplicaban la teoría revolucionaria.
A Othón Salazar lo sepultaron en su estado natal, Guerrero, sin la presencia de líderes que ahora se reclaman de izquierda, nada más que unos cuantos fieles a su causa. Pero al morir, siguió abrigando esperanzas de que aún como está el país, entregado a un solo grupo, surjan fuerzas capaces de impulsar una renovación a fondo y que en lugar de luchar por puestos y dinero, como es la práctica de muchos “izquierdistas”, existan algunos que tengan la suficiente autoridad moral para rescatar el rumbo perdido.
Acá en Oaxaca, en octubre pasado, en su natal San Jerónimo Sosola, Etla, de donde era presidente municipal, familiares y amigos sepultaron al profesor Antonio Gómez Vásquez, viejo luchador social, también en las filas del magisterio, del MRM, más joven, pero contemporáneo de Othón Salazar.
Gómez Vásquez fue integrante del Frente de Sindicatos y Organizaciones Democráticas de Oaxaca, el FSODO, y como tal participó en las manifestaciones de apoyo a los trabajadores y directivos de Noticias, durante el aciago 2005, y un año después en la APPO.
Luchador de causas, más que de puestos, a lo único que aspiró fue a gobernar a su pueblo, y lo logró tras reclamar el triunfo que le habían escamoteado ante el tribunal federal.
En los años setenta participó en el movimiento popular oaxaqueño, donde la vieja UABJO tuvo un papel destacado; también en la creación de la COCEO, y de tantos frentes de colonias, de campesinos, obreros y sindicatos donde nunca faltaba la presencia siempre solidaria del viejo Antonio.
Personajes como Othón Salazar y Antonio Gómez Vásquez, son hombres de una sola pieza. Es de justicia recordarlos.
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jueves, 18 de diciembre de 2008
La cabeza de la crisis
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
A la generación a la cual pertenezco – ya de medio siglo en edades, unos más, otros menos- nos ha tocado sortear varias crisis económicas, pero acaso no tan severa como la actual.
Recuerdo cuando se devaluó el peso y la de 1982, cuando López Portillo, llorando “como un perro”, nacionalizó la banca, que luego recuperarían los capitalistas con la ayuda de Miguel de La Madrid, ruta que continuó después su alumno más aventajado, Carlos Salinas encargado de privatizar Teléfonos de México y de todo lo que se moviera en manos del Estado.
Hubo otro momento de incertidumbre, durante el terremoto del 85 donde mucha gente perdió bienes y a sus seres queridos, pero los daños se concentraron en la ciudad de México y en algunas entidades donde tembló.
La crisis con el “error de diciembre” del 94 llegó complicada ante dos fenómenos que pusieron al país a temblar; el alzamiento zapatista en Chiapas y el asesinato del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio. El 94, fue el año en que vivimos en peligro. Sin embargo, aún cuando el país sufrió inestabilidad política, la gente no se quedó sin empleo, o se redujeron sus expectativas de vida. Un año antes, se había firmado el Tratado Trilateral de Libre Comercio que significó el relanzamiento de la política neoliberal y la sujeción, cada vez más fuerte, de la mexicana respecto a la economía estadounidense.
De niños, crecimos con el tipo de cambio a 12.50 pesos por dólar, decretado desde el gobierno de Adolfo Ruiz Cortínez, que según la historia, se mantuvo al cabo de 22 años. Eran los tiempos del desarrollo estabilizador y México caminaba a paso lento aunque con menos presiones.
A causa de ello, quizás, la infancia no fue tan dura para nosotros porque había empleo, había dinero con qué comprar, aunque nunca fuera suficiente, pero casi no conocimos la palabra crisis.
La generación que nació en los años setenta, quedó marcada con la crisis, pero también por profundas reformas en el país que abrieron, por ejemplo, la participación política, después de la represión del 68, la actividad guerrillera y las protestas sindicales.
Ahora que recién tuve la oportunidad de viajar a la ciudad de México, vi con azoro cómo las principales tiendas lucen si no vacías, sí con menos gente comprando; hasta en las zonas del comercio informal suena menos el bullicio. En los restaurantes, por ejemplo, no hay largas colas características de la fiebre consumista provocada por el aguinaldo. Salvo Pino Suárez, las estaciones del Metro no están atestadas; bueno, hasta se encuentra boleto de regreso- en autobús obviamente- sin previa reservación.
Mucha gente se concentra comprando productos pero no tanto para su consumo o arreglo personal, sino en la modalidad de mayoreo o medio mayoreo, para luego irlos a revender y procurarse unos centavos.
Ahora que estuve en el DF, coincidí con la inauguración de la línea 2 del Metrobús, que viene sobre el Eje 4, antes conocido como Xola, pasando por la glorieta Etiopía y doctor Vértiz, de buenos recuerdos, cuando vivía a la altura de Petén, en la colonia Narvarte.
El Metrobús es una buena alternativa de transporte público, no como acá, donde el municipio y el gobierno no pueden ordenar ni castigar a voraces empresarios que siguen martirizándonos con sus chatarras. Bueno, hasta los ambulantes en la capital del país están siendo controlados para que no se enguyan a la vía pública.
El paisaje incluso es diferente porque desde las primeras horas de la tarde cierran algunas calles del centro histórico para estimular las compras, y otras como la de Regina, ya se convirtieron en peatonales.
El ordenamiento sin embargo, no ha beneficiado al comercio que esperaba para diciembre un repunte de su situación, ya que salvo el moderado entusiasmo que genera la pista de hielo, hay pocos compradores ante la incertidumbre.
Esta es la percepción que anticipa una situación mucho más difícil para cuando se vuelva de vacaciones, misma que se palpa, por ejemplo, en librerías y lugares donde se vende música, que no tienen las aglomeraciones de años anteriores, por lo que tienen que recurrir a las ofertas del dos por uno a ver si así recuperan algo.
Es la cabeza de la crisis que asoma sus fauces.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
Sociedadabiertareyes.blogspot.com/
ERNESTO REYES
A la generación a la cual pertenezco – ya de medio siglo en edades, unos más, otros menos- nos ha tocado sortear varias crisis económicas, pero acaso no tan severa como la actual.
Recuerdo cuando se devaluó el peso y la de 1982, cuando López Portillo, llorando “como un perro”, nacionalizó la banca, que luego recuperarían los capitalistas con la ayuda de Miguel de La Madrid, ruta que continuó después su alumno más aventajado, Carlos Salinas encargado de privatizar Teléfonos de México y de todo lo que se moviera en manos del Estado.
Hubo otro momento de incertidumbre, durante el terremoto del 85 donde mucha gente perdió bienes y a sus seres queridos, pero los daños se concentraron en la ciudad de México y en algunas entidades donde tembló.
La crisis con el “error de diciembre” del 94 llegó complicada ante dos fenómenos que pusieron al país a temblar; el alzamiento zapatista en Chiapas y el asesinato del candidato presidencial del PRI, Luis Donaldo Colosio. El 94, fue el año en que vivimos en peligro. Sin embargo, aún cuando el país sufrió inestabilidad política, la gente no se quedó sin empleo, o se redujeron sus expectativas de vida. Un año antes, se había firmado el Tratado Trilateral de Libre Comercio que significó el relanzamiento de la política neoliberal y la sujeción, cada vez más fuerte, de la mexicana respecto a la economía estadounidense.
De niños, crecimos con el tipo de cambio a 12.50 pesos por dólar, decretado desde el gobierno de Adolfo Ruiz Cortínez, que según la historia, se mantuvo al cabo de 22 años. Eran los tiempos del desarrollo estabilizador y México caminaba a paso lento aunque con menos presiones.
A causa de ello, quizás, la infancia no fue tan dura para nosotros porque había empleo, había dinero con qué comprar, aunque nunca fuera suficiente, pero casi no conocimos la palabra crisis.
La generación que nació en los años setenta, quedó marcada con la crisis, pero también por profundas reformas en el país que abrieron, por ejemplo, la participación política, después de la represión del 68, la actividad guerrillera y las protestas sindicales.
Ahora que recién tuve la oportunidad de viajar a la ciudad de México, vi con azoro cómo las principales tiendas lucen si no vacías, sí con menos gente comprando; hasta en las zonas del comercio informal suena menos el bullicio. En los restaurantes, por ejemplo, no hay largas colas características de la fiebre consumista provocada por el aguinaldo. Salvo Pino Suárez, las estaciones del Metro no están atestadas; bueno, hasta se encuentra boleto de regreso- en autobús obviamente- sin previa reservación.
Mucha gente se concentra comprando productos pero no tanto para su consumo o arreglo personal, sino en la modalidad de mayoreo o medio mayoreo, para luego irlos a revender y procurarse unos centavos.
Ahora que estuve en el DF, coincidí con la inauguración de la línea 2 del Metrobús, que viene sobre el Eje 4, antes conocido como Xola, pasando por la glorieta Etiopía y doctor Vértiz, de buenos recuerdos, cuando vivía a la altura de Petén, en la colonia Narvarte.
El Metrobús es una buena alternativa de transporte público, no como acá, donde el municipio y el gobierno no pueden ordenar ni castigar a voraces empresarios que siguen martirizándonos con sus chatarras. Bueno, hasta los ambulantes en la capital del país están siendo controlados para que no se enguyan a la vía pública.
El paisaje incluso es diferente porque desde las primeras horas de la tarde cierran algunas calles del centro histórico para estimular las compras, y otras como la de Regina, ya se convirtieron en peatonales.
El ordenamiento sin embargo, no ha beneficiado al comercio que esperaba para diciembre un repunte de su situación, ya que salvo el moderado entusiasmo que genera la pista de hielo, hay pocos compradores ante la incertidumbre.
Esta es la percepción que anticipa una situación mucho más difícil para cuando se vuelva de vacaciones, misma que se palpa, por ejemplo, en librerías y lugares donde se vende música, que no tienen las aglomeraciones de años anteriores, por lo que tienen que recurrir a las ofertas del dos por uno a ver si así recuperan algo.
Es la cabeza de la crisis que asoma sus fauces.
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miércoles, 17 de diciembre de 2008
Fin de temporada
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Con el inicio de las Posadas comienza la cuenta regresiva de este año, porque al terminar, como es la tradición impuesta por la religión y estimulada ahora por el mercantilismo, nos disponemos a celebrar la Navidad, pasando antes como es costumbre en Oaxaca, por las fiestas de La Soledad y la Noche de Rábanos.
No en todas las entidades del país tienen la riqueza que sorprende a nuestros visitantes para terminar enfiestados un año que, como el que acaba, no ha sido pleno de éxitos ni mucho menos de sosiego para quienes apenas si van a llegar al final con magros recursos económicos.
Aún con todo el bullicio que ya nos contagiaron las festividades de la Virgen de Juquila y la Guadalupana, este tramo final lo hacemos como el equilibrista sin red: con la plena incertidumbre de que no sabemos, hasta que lo vayamos a sentir en carne propia, cómo nos va a encontrar el año nuevo.
Mucha gente sin embargo, buscará gastarse hasta el último centavo para satisfacer un poco esa especie de reconocimiento interior que nos orilla a comprar lo supérfluo, de lo necesario, aunque en el futuro inmediato no esté asegurado ni el empleo, ni mucho menos, como se aprecia en el país, una mejor situación económica.
El hecho de que según cifras de los banqueros existan 12.5 millones de créditos morosos de los cuales casi 4 millones se han generado en tan sólo seis meses, habla de que muchos mexicanos y mexicanas estén cayendo en incapacidad de pago.
Esto que lo saben los gobernantes, no les arredra para pagarse, del erario público onerosos aguinaldos que van, según los cálculos más conservadores, de casi 53 mil pesos que se supone recibirá Ulises Ruiz–extrañamente el que menos va a percibir de los 32 mandatarios- hasta los 353 mil que recibirá el gobernador de Querétaro, el panista Francisco Garrido.
A los medios de comunicación les atrae la presumida austeridad que exhiben gobernadores de uno u otro bando, pero se atienen solo a lo que por ley están obligados a declarar, sin contar con bonos especiales, prestaciones y estímulos independientes del aguinaldo.
Acostumbrados a la gran opacidad que todavía reina en el sector público, nadie va a creer, aunque se demuestre en papel lo contrario, que los gobernadores no se han despachado con la cuchara grande, mucho menos ahora que – en el caso Oaxaca- ya le faltan dos años para concluir su periodo.
Mientras esto sucede – sin hablar de onerosos estímulos que a si mismos se autorizan diputados que muy lejos están de ganarse la dieta con el sudor de su frente el pueblo de a pie, como se dice, busca hasta la última oferta en la voracidad comercial, para salir lo mejor librado de deudas en las tarjetas, con el vecino, con la caja de ahorro de la oficina, etcétera.
Estas contradicciones que se dan en un país donde la corrupción se mueve a sus anchas, no empañan las celebraciones que en pueblos y barrios oaxaqueños la gente se procura, ahora con más ahínco, aunque con menos dinero, para satisfacer un poco la adversidad, la falta de expectativas económicas y la escasez monetaria.
Por ello aunque en los comercios se note una notable baja de afluencia, la gente sigue animada en las Posadas, preparando piñatas y ponches, y dándole rienda suelta a los pocos placeres mundanos que nos son permitidos.
En muchas casas, una gran satisfacción familiar son los adornos aunque se incremente el recibo en el siguiente trimestre; la instalación de nacimientos, las reuniones de despedida con la gente de la oficina, del comercio; los vecinos, porque en tiempos de crisis hermana más la convivencia, que acaso es lo único que nos está quedando ante la falta de solidaridad que nos deja un sistema basado en un individualismo mezquino.
El mundo por otra parte, se prepara para importantes cambios que se avecinan en el 2009, parodiados con los zapatazos que en nombre de la cólera de todo el mundo lanzó un periodista iraquí contra el presidente Bush; en México, con las rencillas de siempre entre partidos, y con una violencia irrefrenable, que ni con el cambio de calendario parece tener sosiego.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
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ERNESTO REYES
Con el inicio de las Posadas comienza la cuenta regresiva de este año, porque al terminar, como es la tradición impuesta por la religión y estimulada ahora por el mercantilismo, nos disponemos a celebrar la Navidad, pasando antes como es costumbre en Oaxaca, por las fiestas de La Soledad y la Noche de Rábanos.
No en todas las entidades del país tienen la riqueza que sorprende a nuestros visitantes para terminar enfiestados un año que, como el que acaba, no ha sido pleno de éxitos ni mucho menos de sosiego para quienes apenas si van a llegar al final con magros recursos económicos.
Aún con todo el bullicio que ya nos contagiaron las festividades de la Virgen de Juquila y la Guadalupana, este tramo final lo hacemos como el equilibrista sin red: con la plena incertidumbre de que no sabemos, hasta que lo vayamos a sentir en carne propia, cómo nos va a encontrar el año nuevo.
Mucha gente sin embargo, buscará gastarse hasta el último centavo para satisfacer un poco esa especie de reconocimiento interior que nos orilla a comprar lo supérfluo, de lo necesario, aunque en el futuro inmediato no esté asegurado ni el empleo, ni mucho menos, como se aprecia en el país, una mejor situación económica.
El hecho de que según cifras de los banqueros existan 12.5 millones de créditos morosos de los cuales casi 4 millones se han generado en tan sólo seis meses, habla de que muchos mexicanos y mexicanas estén cayendo en incapacidad de pago.
Esto que lo saben los gobernantes, no les arredra para pagarse, del erario público onerosos aguinaldos que van, según los cálculos más conservadores, de casi 53 mil pesos que se supone recibirá Ulises Ruiz–extrañamente el que menos va a percibir de los 32 mandatarios- hasta los 353 mil que recibirá el gobernador de Querétaro, el panista Francisco Garrido.
A los medios de comunicación les atrae la presumida austeridad que exhiben gobernadores de uno u otro bando, pero se atienen solo a lo que por ley están obligados a declarar, sin contar con bonos especiales, prestaciones y estímulos independientes del aguinaldo.
Acostumbrados a la gran opacidad que todavía reina en el sector público, nadie va a creer, aunque se demuestre en papel lo contrario, que los gobernadores no se han despachado con la cuchara grande, mucho menos ahora que – en el caso Oaxaca- ya le faltan dos años para concluir su periodo.
Mientras esto sucede – sin hablar de onerosos estímulos que a si mismos se autorizan diputados que muy lejos están de ganarse la dieta con el sudor de su frente el pueblo de a pie, como se dice, busca hasta la última oferta en la voracidad comercial, para salir lo mejor librado de deudas en las tarjetas, con el vecino, con la caja de ahorro de la oficina, etcétera.
Estas contradicciones que se dan en un país donde la corrupción se mueve a sus anchas, no empañan las celebraciones que en pueblos y barrios oaxaqueños la gente se procura, ahora con más ahínco, aunque con menos dinero, para satisfacer un poco la adversidad, la falta de expectativas económicas y la escasez monetaria.
Por ello aunque en los comercios se note una notable baja de afluencia, la gente sigue animada en las Posadas, preparando piñatas y ponches, y dándole rienda suelta a los pocos placeres mundanos que nos son permitidos.
En muchas casas, una gran satisfacción familiar son los adornos aunque se incremente el recibo en el siguiente trimestre; la instalación de nacimientos, las reuniones de despedida con la gente de la oficina, del comercio; los vecinos, porque en tiempos de crisis hermana más la convivencia, que acaso es lo único que nos está quedando ante la falta de solidaridad que nos deja un sistema basado en un individualismo mezquino.
El mundo por otra parte, se prepara para importantes cambios que se avecinan en el 2009, parodiados con los zapatazos que en nombre de la cólera de todo el mundo lanzó un periodista iraquí contra el presidente Bush; en México, con las rencillas de siempre entre partidos, y con una violencia irrefrenable, que ni con el cambio de calendario parece tener sosiego.
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
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martes, 16 de diciembre de 2008
Impuesto impopular
Sociedad abierta
ERNESTO REYES
Si se pudiera creer lo que el diputado Herminio Cuevas acaba de anunciar antes que concluyera la semana pasada, terminó en un fracaso estrepitoso la perversa intención de aprobar, por parte de la mayoría priista en el Congreso local, un impuesto impopular que tenía como objetivo cobrar a los médicos y a todo aquél que ejerza la medicina privada a nivel individual o como persona moral, el 2 por ciento de sus percepciones por sus servicios profesionales.
Si estuviéramos en un país – y en una entidad por ende- donde la familia de los funcionarios no se construyen clínicas de mil 500 millones de pesos, si se ejercieran con honestidad y transparencia los dineros públicos y si los servicios que proporciona el Estado estuvieran al alcance de toda la población y se prestaran de manera eficiente, la prestación de servicios privados de salud estaría destinada solamente para las clases privilegiadas.
Sin embargo, en un país donde es permitida la medicina privada como actividad legítima, es la población de escasos recursos económicos – más la gente adinerada, por supuesto- la que más acude al médico particular, a practicarse una cirugía, a arreglarse la dentadura o a atender a sus mascotas.
Esto ha permitido que la profesión médica llegue a ser en muchos casos, altamente rentable aprovechando paradójicamente, la ineficiencia del sistema nacional de salud que observa una tendencia, cada vez más acentuada, a privatizar los servicios o desaparecerlos, como es la intención de las políticas neoliberales en boga.
Pero el hecho de que haya muchos médicos y empresas que amasen enormes fortunas lucrando con el dolor, no justifica tampoco un gravamen de esta naturaleza porque como sucede con todo impuesto, el perjudicado finalmente es quien se ubica al final de esta cadena.
Además, no todos los profesionales de la medicina tienen una situación holgada, porque el desempleo también ronda los quirófanos y consultorios.
A partir de que empezaron a hacerse visibles protestas de los eventualmente afectados, quien dirige la Cámara Local ha tenido que explicar que en ninguna de las comisiones dominadas por priistas, obviamente, se había pensado aprobar dicho gravamen, porque estando en una época de crisis era mejor ampliar la base de contribuyentes y hacer otros esfuerzos recaudatorios que aceptar el nuevo impuesto.
El impuesto por servicios profesionales gravado con un dos por ciento de los ingresos totales, lo había sacado de la manga el gobierno de Ulises Ruiz a través de la Secretaría de Finanzas, y tenía especial dedicatoria para los profesionales de la medicina, incluyendo todas las especialidades como médico general, médico cirujano, veterinario y odontólogo.
Pero no bien se había difundido la especie, cuando en lo individual y lo colectivo, los interesados comenzaron a movilizarse para expresar por diversos medios su oposición al proyecto.
Les llamaba la atención que en la exposición de motivos de dicha iniciativa legal, se haya argumentado que los profesionales de la medicina ( es decir, todos) tienen evidente capacidad de pago, sin que se presentara – dicen los inconformes- un estudio socioeconómico que respalde esta temeraria apreciación porque en la mayoría de los casos la medicina privada se ejerce como complementaria ante los raquíticos salarios que se perciben en las instituciones del sector salud. Y esto en el caso de que tengan suerte o hayan tenido facilidades para conseguir una plaza como eventual o puesto fijo.
Sin decir nombres, pues en los colegios participa una baraja muy amplia de ideologías aunque también de intereses, los médicos han propuesto que en lugar de aplicar un impuesto que encarezca aún más los servicios, los promotores debieran bajarse el sueldo, ejercer con honestidad los recursos y optimizar los presupuestos.
Este lunes debió realizarse por las calles de la capital oaxaqueña una manifestación de rechazo a tal pretensión, exigiendo la cancelación total de dicha iniciativa porque acostumbrados a que los políticos cuando afirman una cosa hacen exactamente lo contrario, todavía existe el riesgo de que puedan aprobarlo a pesar de lo impopular del proyecto.
Por ello los médicos: hombres y mujeres de bien en su mayoría, están vigilantes. La sociedad también porque ahorita son los médicos, luego los abogados, los contadores, ¿pero los políticos cuándo?
Contactos: Ernesto_reyes_647@hotmail.com
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ERNESTO REYES
Si se pudiera creer lo que el diputado Herminio Cuevas acaba de anunciar antes que concluyera la semana pasada, terminó en un fracaso estrepitoso la perversa intención de aprobar, por parte de la mayoría priista en el Congreso local, un impuesto impopular que tenía como objetivo cobrar a los médicos y a todo aquél que ejerza la medicina privada a nivel individual o como persona moral, el 2 por ciento de sus percepciones por sus servicios profesionales.
Si estuviéramos en un país – y en una entidad por ende- donde la familia de los funcionarios no se construyen clínicas de mil 500 millones de pesos, si se ejercieran con honestidad y transparencia los dineros públicos y si los servicios que proporciona el Estado estuvieran al alcance de toda la población y se prestaran de manera eficiente, la prestación de servicios privados de salud estaría destinada solamente para las clases privilegiadas.
Sin embargo, en un país donde es permitida la medicina privada como actividad legítima, es la población de escasos recursos económicos – más la gente adinerada, por supuesto- la que más acude al médico particular, a practicarse una cirugía, a arreglarse la dentadura o a atender a sus mascotas.
Esto ha permitido que la profesión médica llegue a ser en muchos casos, altamente rentable aprovechando paradójicamente, la ineficiencia del sistema nacional de salud que observa una tendencia, cada vez más acentuada, a privatizar los servicios o desaparecerlos, como es la intención de las políticas neoliberales en boga.
Pero el hecho de que haya muchos médicos y empresas que amasen enormes fortunas lucrando con el dolor, no justifica tampoco un gravamen de esta naturaleza porque como sucede con todo impuesto, el perjudicado finalmente es quien se ubica al final de esta cadena.
Además, no todos los profesionales de la medicina tienen una situación holgada, porque el desempleo también ronda los quirófanos y consultorios.
A partir de que empezaron a hacerse visibles protestas de los eventualmente afectados, quien dirige la Cámara Local ha tenido que explicar que en ninguna de las comisiones dominadas por priistas, obviamente, se había pensado aprobar dicho gravamen, porque estando en una época de crisis era mejor ampliar la base de contribuyentes y hacer otros esfuerzos recaudatorios que aceptar el nuevo impuesto.
El impuesto por servicios profesionales gravado con un dos por ciento de los ingresos totales, lo había sacado de la manga el gobierno de Ulises Ruiz a través de la Secretaría de Finanzas, y tenía especial dedicatoria para los profesionales de la medicina, incluyendo todas las especialidades como médico general, médico cirujano, veterinario y odontólogo.
Pero no bien se había difundido la especie, cuando en lo individual y lo colectivo, los interesados comenzaron a movilizarse para expresar por diversos medios su oposición al proyecto.
Les llamaba la atención que en la exposición de motivos de dicha iniciativa legal, se haya argumentado que los profesionales de la medicina ( es decir, todos) tienen evidente capacidad de pago, sin que se presentara – dicen los inconformes- un estudio socioeconómico que respalde esta temeraria apreciación porque en la mayoría de los casos la medicina privada se ejerce como complementaria ante los raquíticos salarios que se perciben en las instituciones del sector salud. Y esto en el caso de que tengan suerte o hayan tenido facilidades para conseguir una plaza como eventual o puesto fijo.
Sin decir nombres, pues en los colegios participa una baraja muy amplia de ideologías aunque también de intereses, los médicos han propuesto que en lugar de aplicar un impuesto que encarezca aún más los servicios, los promotores debieran bajarse el sueldo, ejercer con honestidad los recursos y optimizar los presupuestos.
Este lunes debió realizarse por las calles de la capital oaxaqueña una manifestación de rechazo a tal pretensión, exigiendo la cancelación total de dicha iniciativa porque acostumbrados a que los políticos cuando afirman una cosa hacen exactamente lo contrario, todavía existe el riesgo de que puedan aprobarlo a pesar de lo impopular del proyecto.
Por ello los médicos: hombres y mujeres de bien en su mayoría, están vigilantes. La sociedad también porque ahorita son los médicos, luego los abogados, los contadores, ¿pero los políticos cuándo?
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